Publicado: agosto 22, 2026, 11:03 pm
El sudor es necesario porque cumple funciones vitales en el cuerpo humano, como regular la temperatura. Pero cuando se da en exceso, algo que se conoce como hiperhidrosis , se convierte en un problema que limita la vida social. Se manifiesta, sobre todo, en las manos, las axilas y los pies y afecta, aproximadamente a un 2% de la población en general, tanto hombres como mujeres. No hay una causa común, puede aparecer asociado a enfermedades como diabetes, tiroides…, ciertos medicamentos, y por problemas hormonales (es habitual en la menopausia). El doctor Ricardo Ruiz , fundador de Clínica Dermatológica Internacional, explica en su libro ‘Larga vida a tu piel’ , que «es un trastorno crónico caracterizado por una sudoración excesiva, focalizada y desproporcionada. No es una cuestión de higiene ni de calor . Es el sistema nervioso autónomo hiperactivo, que estimula las glándulas sudoríparas como si estuvieras corriendo una maratón». El experto desmiente el mito popular de que sudando se eliminan toxinas. «No tiene base científica. El sudor está compuesto principalmente de agua y sales. La eliminación de toxinas es tarea del hígado y los riñones, no de las glándulas sudoríparas». Además, añade que «las personas con hiperhidrosis no tienen más glándulas, sino que estas funcionan de forma hiperactiva por una desregulación del sistema nervioso simpático». Aunque el sudor no es igual a mal olor , porque en realidad es inodoro (lo que provoca el mal olor es la mezcla con las bacterias de la piel, especialmente en zonas con glándulas apocrinas, como las axilas), la realidad es sí tiene un impacto en la calidad de vida de las personas que lo sufren en exceso. Uno de los tratamientos más recomendos para mitigar la hiperhidrosis es la toxina botulínica (el popular bótox). «La toxina botulínica bloquea la liberación de acetilcolina , un neurotransmisor implicado en la producción de sudor, y frena temporalmente la producción de sudor en las glándulas sudoríparas. Es eficaz, pero su efecto dura en torno a 6/7 meses, lo que obliga a pinchazos regulares», explica el doctor Ricardo Ruiz. Pero hay otra solución no invasiva, las ondas microondas . Según Ruiz, «han supuesto una revolución para pacientes con hiperhidrosis axilar. MiraDry es un dispositivo no invasivo que utiliza microondas para eliminar de forma permanente las glándulas sudoríparas y apocrinas de la axila . Reduce el sudor, cuyo origen está en la glándula ecrina, y el olor, de origen en la glándula apocrina, de forma permanente». La doctora Ana Rodríguez-Villa , directora médica de IMR Madrid y especialista en dermatología, añade que «el tratamiento no es doloroso, ya que se realiza con anestesia local, la sesión dura alrededor de noventa minutos y la recuperación es muy rápida (segunda semana tras la primera sesión)». Según la experta, el 82% de los pacientes consiguen eliminar el sudor en una sola sesión, y el 18% restante necesitan 2 o 3 sesiones . El protocolo se realiza de forma ambulatoria, en cualquier época del año.
