Publicado: julio 16, 2026, 3:00 am
Cada Copa del Mundo de Fútbol se recuerda –años después- por un sinfín de matices. La gente recordará aquel Mundial 2026 por los goles de Mbappé, los remates de Haaland, el genio eterno de Messi o la brillantez de Harry y Jude… Pero es posible, y probable, que al final acaben hablando de un equipo ‘sin estrellas’ tan brillantes como aquellas, en el que el talento individual se ponía al servicio del grupo para un fin común, una selección para ganarlas a todas. Y ojalá, desde el domingo por la noche, cuenten que lo consiguieron, que fueron campeones del mundo. Que cosieron a su camiseta su segunda estrella.
