Publicado: junio 25, 2026, 6:08 pm
Me despierto y mi teléfono está inundado de mensajes. Ese siempre es el preludio de las malas noticias. «¿Tu familia está bien?», «¿Cómo está tu gente en Venezuela?», me preguntan. Espero que sí, no lo sé. ¿Qué carajo ha pasado? Parece que la tierra se sacudió violentamente. Hay varios muertos. La última mañana que recuerdo así fue la del 3 de enero. Toda la ciudad se había levantado con los misiles y las detonaciones de los helicópteros estadounidenses que acababan de entrar en Caracas. Todos menos mis familiares, que no me contestaban los mensajes. Aún no se sabía que habían capturado a Maduro, pero estaba claro que era una operación militar contra la dictadura. Reinaba la desinformación y yo quería… Ver Más
