Publicado: junio 12, 2026, 2:52 pm
Durante años se creyó que el cerebro adulto era incapaz de generar nuevas neuronas pero ha llegado la ciencia para demostrar que este órgano conserva cierta capacidad de adaptación y cambio a lo largo de toda la vida gracias a un proceso conocido como neuroplasticidad. Aunque la creación de nuevas neuronas en la edad adulta es limitada y depende de múltiples factores, cada vez existen más investigaciones que analizan el papel que la alimentación puede desempeñar en la salud cerebral.
El doctor David Céspedes, médico experto en longevidad, ha compartido recientemente cuáles son los tres alimentos que considera especialmente interesantes para favorecer el buen funcionamiento del cerebro y apoyar los procesos relacionados con la memoria, el aprendizaje y el envejecimiento saludable. «Antes se pensaba que en la edad adulta no se podían generar nuevas neuronas, pero las investigaciones actuales demuestran que sí podemos, incluso a edades mucho más avanzadas», explica el especialista.
Arándanos: ricos en compuestos antioxidantes
El primer alimento de la lista son los arándanos. Según Céspedes, su principal interés radica en su contenido en antocianinas, unos pigmentos naturales responsables de su característico color azul violáceo. Estos compuestos pertenecen al grupo de los antioxidantes, sustancias que ayudan a combatir el estrés oxidativo, uno de los procesos relacionados con el envejecimiento celular. Diversos estudios han investigado el posible papel de las antocianinas en la función cognitiva y en la protección de las células nerviosas frente al daño oxidativo. Además, los arándanos son una fruta fácil de incorporar a la dieta diaria, ya sea en desayunos, yogures, ensaladas o como tentempié saludable.
Semillas de chía y pescado azul: una fuente de omega 3
El segundo grupo de alimentos destacado por el experto incluye las semillas de chía y el pescado azul, dos opciones conocidas por su aporte de ácidos grasos omega 3. «Las semillas de chía, las semillas negras y el pescado azul aportan omega 3», explica Céspedes, que cuenta que estos ácidos grasos forman parte de las membranas de las células cerebrales y participan en múltiples funciones relacionadas con el sistema nervioso.
Entre los pescados azules más ricos en omega 3 destacan el salmón, las sardinas, el atún, el boquerón o la caballa. En el caso de las semillas de chía, además de grasas saludables, también aportan fibra y minerales. Mantener niveles adecuados de omega 3 se ha asociado a un mejor mantenimiento de la función cognitiva y a un envejecimiento cerebral más saludable.
Melena de león, el hongo que cada vez despierta más interés
El tercer alimento mencionado por el médico es probablemente el menos conocido por el gran público. Se trata de la melena de león, un hongo medicinal utilizado desde hace siglos en algunas tradiciones orientales. «Estimula la creación de nuevas neuronas y, por tanto, regenera el cerebro», afirma Céspedes. Aunque las investigaciones sobre este hongo continúan avanzando, algunos estudios preliminares han analizado determinados compuestos presentes en la melena de león por su posible influencia sobre factores relacionados con el crecimiento y mantenimiento de las células nerviosas. Precisamente por este motivo, se ha convertido en uno de los suplementos más populares dentro del ámbito de la longevidad y la salud cerebral.
Más allá de los alimentos
Aunque ciertos alimentos pueden contribuir al buen funcionamiento del cerebro, los expertos recuerdan que la salud cognitiva depende de muchos otros factores. Mantener una alimentación equilibrada, realizar ejercicio físico de forma regular, dormir bien, controlar el estrés y mantenerse mentalmente activo siguen siendo algunas de las estrategias más importantes para preservar la memoria y la función cerebral con el paso de los años.
