Los desacuerdos entre Alemania y Francia truncan el desarrollo de un 'caza europeo' junto a España y siembran dudas en la UE - Argentina
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Los desacuerdos entre Alemania y Francia truncan el desarrollo de un 'caza europeo' junto a España y siembran dudas en la UE

Publicado: junio 10, 2026, 8:35 am

Los avances en la defensa europea van encontrando los primeros escollos, y un ejemplo de ello ha sido el fracaso en la creación de un caza ‘made in Europa’ con la coordinación de Francia, Alemania y España (proyecto FCAS). Ese encallamiento ha provocado que el proyecto se caiga, para quejas, entre otros, de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ya dijo este martes que buscará alternativas para desarrollar estos aviones.

La realidad es que la iniciativa para desarrollar un caza de sexta generación destinado a sustituir, a partir de 2040, a los actuales Eurofighter y Rafale llevaba meses bloqueada por las discrepancias entre Alemania y Francia. El principal escollo surgió a raíz de las exigencias de la compañía francesa de defensa y aeronáutica Dassault, que reclamaba el control del 80% del programa, pese a que el acuerdo inicial contemplaba un reparto equilibrado de un tercio para cada uno los tres socios industriales implicados: Dassault, Airbus e Indra.

El Gobierno alemán fue el primero en salir al paso de esta fracaso y el ministro de Defensa, Boris Pistorius, aseguró que se trataba de una apuesta personal, incluso. «Tanto Friedrich Merz como yo hablamos intensamente con Dassault y con Airbus, tanto bilateral como multilateralmente. Macron hizo lo mismo por su parte. Sin embargo, los obstáculos decisivos no pudieron o no quisieron ser superados por la industria«, apuntó, en un argumento que compartió la propia Robles, que acusó a las empresas de «anteponer los intereses» de la industria a los de la autonomía estratégica europea.

Mientras, la entidad francesa reaccionó de manera más proactiva y aseguró que desarrollará su propio caza, sin colaboración con otros países. «Los nuevos proyectos de esta magnitud, concebidos para desarrollarse durante muchos años, necesitan una estructura industrial y consorcial clara«, alertó el propio Pistorius, que puso como ejemplo a Airbus pero descartó eso sí tensiones a nivel político entre Berlín y París por este caso y puso la mirada ya en nuevos proyectos y socios. «Tenemos una gran cantidad de proyectos, pequeños y grandes, en nuestra agenda, algunos ya en marcha y otros a punto de ponerse en marcha», sentenció.

«En este caso ya no era posible el acuerdo», terminó diciendo el ministro de Defensa, que compartió lamentos con Robles, quien consideró que «se han antepuesto intereses de la industria a la seguridad de Europa». Esto, para el Gobierno español, es algo «preocupante y grave», añadió. «Por parte de España vamos a hacer todo lo posible para que este proyecto tenga otra vía», sostuvo, puesto que considera que este proyecto es necesario para el futuro defensivo de la UE y quiere que el país tenga un rol fundamental.

Robles habló incluso de necesidad. «España necesita un avión de sexta generación, y Europa necesita programas conjuntos, mucho más en este momento en el que la protección del espacio aéreo es esencial como estamos viendo», comentó la ministra.

Según datos de la OTAN, Francia cuenta actualmente con la mayor flota de aviones de combate de los tres países implicados en el programa, con alrededor de 225 a 280 cazas entre los Rafale y los Mirage 2000 que siguen en servicio. Por eso, dicen algunas voces, París no tiene problema en seguir adelante con el desarrollo por su propia cuenta. Alemania dispone de unas 220 aeronaves de combate, compuestas principalmente por Eurofighter Typhoon y cazas Tornado, mientras que España opera en torno a 140 aparatos, repartidos entre los Eurofighter y los F-18 Hornet modernizados.

En conjunto, Francia, Alemania y España suman cerca de 650 cazas, una capacidad que el futuro sistema de combate aéreo FCAS estaba llamado a reemplazar progresivamente a partir de 2040. El programa tenía como objetivo garantizar la superioridad aérea europea durante las próximas décadas mediante una nueva generación de aeronaves de combate y sistemas asociados. Ahora esa idea se ha caído por completo.

Related Articles