Publicado: junio 3, 2026, 4:13 pm
La economía argentina crecerá 2,8% en 2026, según proyectó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Se trata de un recorte de 1,6 puntos porcentuales con respecto al anterior pronóstico. Para 2027, prevé que el PBI local avance 3,5%.
Además, el organismo advirtió que la inflación podría volver a acelerarse durante la segunda mitad del año como consecuencia del encarecimiento del petróleo. Para la OCDE, el IPC se ubicará en 31% a finales de diciembre.
“En un contexto de aumento de los precios de los combustibles en el primer semestre de 2026, la desinflación cobrará nuevo impulso a partir del segundo semestre del año, respaldada por la contención de la demanda, una política monetaria estricta y una disciplina fiscal persistente”, subrayó el reporte.

En el reporte global, difundido hoy, estimó que el PBI mundial se ubicará en 2,8% y repuntará al 3,1% en 2027. El año pasado la economía mundial creció 3,4%.
En cuanto a la Argentina, la OCDE destacó que la actividad económica crecerá un 2,8% en 2026, impulsado por las exportaciones del sector energético, la minería y del agro.
Cuál es el pronóstico de inflación de la OCDE para la Argentina
Con respecto a la inflación, prevén que el alza de precios se ubique en 16% el año próximo y finalice el 2026 en 31%.
“La inflación se fortaleció desde mediados de 2025, alcanzando una tasa mensual del 2,6 % en abril, lo que ralentizó la recuperación del crecimiento de los salarios reales”, analizó el organismo.
También remarcó que el conflicto en Medio Oriente incrementó los precios del combustible ante el encarecimiento del barril de petróleo por lo que “dificulta los esfuerzos para reducir la inflación”.

El organismo destacó además la acumulación de reservas del Banco Central, aunque remarcó que las reservas netas siguen siendo negativas. En ese contexto, consideró que seguir acumulando divisas contribuirá a avanzar en “un régimen cambiario más flexible, fortaleciendo la resiliencia ante las perturbaciones externas».
Sin embargo, advirtió que una desaceleración o implementación incompleta de las reformas económicas podría disminuir la confianza, limitar el crecimiento del consumo y la inversión, e incluso “provocar una renovada volatilidad cambiaria».
La OCDE insistió en la quita de subsidios
En otro tramo del informe, la OCDE también insistió en la necesidad de profundizar las reformas económicas.
“La eliminación gradual de los subsidios ineficientes, el aumento de la eficiencia del sector público y la sustitución de los impuestos distorsivos por impuestos más amplios sobre los ingresos y el consumo fortalecerían la estabilidad macroeconómica”, señalaron.
