Publicado: mayo 19, 2026, 9:11 pm
Más de 30 armas de fuego, entre las que se cuentan pistolas y escopetas, así como una ballesta, fueron incautadas, en tres domicilios en San Diego (California, EEUU) relacionados con los dos sospechosos del ataque a la mayor mezquita de esa ciudad, que causaron cinco muertos, incluidos los atacantes. Mark Remily, agente especial a cargo de la oficina del FBI en San Diego, declaró en una conferencia de prensa este martes, que se realizaron tres allanamientos relacionados con los dos atacantes de 17 y 18 años, en los que también se encontraron equipos tácticos, municiones y dispositivos electrónicos.
Los sospechosos han sido identificados como Cain Clark y Caleb Vazquez, según fuentes relacionadas con el tiroteo citadas por Los Angeles Times. La Policía de San Diego explicó el lunes que los atacantes tenían 17 y 18 años, pero no precisó cuál de los dos es el menor de edad. Las autoridades revelaron que la madre de uno de los atacantes, que se quitaron la vida después del asalto, alertó a la Policía tras notar la desaparición de su hijo, su vehículo y tres armas almacenadas en la casa familiar.
El joven habría dejado una nota de suicidio en la que hacía comentarios sobre superioridad racial, de acuerdo a la Policía de San Diego. Además, una de las armas usadas tenía grabado un mensaje de odio, informó este martes la cadena CNN citando a fuentes de la investigación. El adolescente estaba inscrito en una academia de aprendizaje virtual del Distrito Escolar Unificado de San Diego y a punto de graduarse, según el portavoz del distrito, James Canning citado por el rotativo angelino.
Por su parte, una de las fieles del Centro Islámico de San Diego aseguró este martes en declaraciones al medio digital Axios que la comunidad temía un ataque debido a que ya había «recibido múltiples amenazas». También contó que durante el tiroteo los alumnos de la escuela, que alberga la mezquita para niños de entre 5 y 9 años, fueron parapetados por maestros y tutores dentro de las aulas antes de ser escoltados fuera del edificio por la Policía.
La Policía y la comunidad también han destacado el papel del guardia de seguridad que falleció durante el ataque, que a criterio de las autoridades actuó «heroicamente» minimizando los costos del suceso. La víctima ha sido identificada por su familia como Amin Abdullah.
