Publicado: mayo 18, 2026, 5:37 pm
El último PGA Championship , terminado el domingo en Pensilvania, ha dejado un gran sabor de boca en el golf español. Y no solo por haber situado a dos golfistas entre los veinte primeros, que siempre es un dato destacable, sino también por la sensación que han dejado ambos. Jon Rahm acabó segundo y es una estrella a sus 31 años, exnúmero 1 mundial y doble ganador de ‘majors’; David Puig, por su lado, acabó el 18º con 24 y no deja de progresar. Esta ha sido su mejor actuación en un grande, amén de sumar ya tres victorias internacionales. Jon llama a David su ‘hermano pequeño’ y el catalán siente por el vasco una veneración que le lleva a vivir cerca de su casa y a entrenarse con él a diario. Todavía es muy pronto para poder comparar, pero ya hay quien empieza a ver en esta relación una segunda parte del dúo Ballesteros-Olazábal… Al margen de consideraciones futuras, lo que es evidente es que de este campeonato salen los dos muy reforzados. Especialmente el de Barrica, que llevaba unos años estancado en los torneos del ‘Grand Slam’ y no terminaba de luchar por las victorias. Hasta que se produjo el cambio definitivo el domingo del último Masters de Augusta. Aunque se había reencontrado con el triunfo en Hong Kong un mes antes, el ‘clic’ que le hizo cambiar sus resultados sucedió justamente ese 12 de abril. «Es difícil de explicar lo que me sucedió, se ensamblaron pequeños detalles que, a menos que estés dentro, no se llegan a entender. Por eso no hay que darle más trascendencia», explicó sin querer profundizar en lo que habló con su ‘caddy’, Adam Hayes, esa mañana en el campo de prácticas. Pero lo que sí reconoce es que a raíz de esa charla cambió el rumbo de su temporada. «Obviamente jugué bien la semana pasada y lo hice muy bien en México, donde gané. Después del Masters he estado jugando bien, solo que cuando la presión es máxima en los grandes, algunas de esas cosas en las que estás trabajando se pueden venir todo abajo. Por eso estoy tan contento de que todas las cosas que tendría que haber hecho mejor en Augusta hayan acabado saliendo bien esta semana». Esta es la mejor conclusión que se puede sacar de este torneo, que el vizcaíno esté satisfecho de su actuación. «He jugado muy bien al golf. Esa es la única forma de verlo. Solo desearía haber acertado más con la velocidad de los ‘greens’, porque parecía que no conseguía acercarme a los hoyos y por eso no metí más ‘putts’. De todas formas, con lo que hizo Aaron Rai, alcanzarle habría sido muy difícil», reconoció. No obstante, Jon no dejó de luchar hasta el final, como apuntó a continuación. «Nunca perdí la esperanza. Incluso al final sigues intentando terminar lo mejor posible, aunque el 17 y el 18 no son los hoyos más fáciles para rebajar, pero sí que tenía muchas esperanzas. Lo que pasa es que él embocó un ‘putt’ kilométrico en el 16 que lo dejó todo sentenciado y ganó por tres golpes». Al referirse al inglés, lo hace con una mezcla de respeto y admiración. «No he pasado mucho tiempo con él, pero he oído decir que hay muy pocas personas tan agradables y amables como él. ¿Alguien que lleva fundas en sus hierros porque de niño los apreciaba tanto que quería respetar el material, y que lo sigue haciendo? Eso dice mucho de una persona. Y además ha estado jugando un golf fantástico y ha sido capaz de rendir muy bien. Lo que ha hecho hoy tiene mucho mérito». A partir de ahora el inglés será un nuevo rival a batir, pero eso no incomoda al vasco, que vuelve a ser el de antes. «Siento que estoy jugando muy bien al golf, lo suficiente como para darme una oportunidad de ganar. Así que seguiré repitiendo lo que he estado haciendo bien. Estoy muy contento, porque volver a estar en la lucha, golpear tan bien como lo hice y rendir a este nivel me hacen aspirar a todo», afirmó exultante. En los dos próximos meses tendrán lugar el Open USA y el Abierto Británico. A ver si el león de Barrica puede mantener las garras afiladas hasta entonces.
