Publicado: mayo 7, 2026, 4:08 pm
Vestido con la túnica ceremonial de la orden de Jogye –la forma más influyente y tradicional de budismo en Corea del Sur– y zapatos negros, Gabi espera bajo cientos de farolillos de papel de colores y ante unos monjes budistas en el templo Jogye en el centro de Seúl. Está a punto de ordenarse y capta todas las miradas de los asistentes dadas sus características tan particulares: se trata de un robot humanoide de 1,3 metros de altura. Este peculiar postulante expresó su compromiso con el budismo en una ceremonia de ordenación celebrada este miércoles, que ha dejado imágenes ya para la historia demostrando que la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado incluso al ámbito de lo espiritual y religioso. Gabi es el primer robot que participa en un ritual de estas características en Corea del Sur. Durante el acto se le pudo ver realizar una procesión junto al resto de monjes y también expuso los cinco preceptos o voto comunes que un budista debe seguir, en su caso adaptados a su naturaleza de humanoide. Según recoge la agencia de noticias coreana Yonhap, entre esos votos –que han sido elaborados consultando a Gemini y Chat GPT– se incluía respetar la vida y no dañarla; no dañar a otros robots ni objetos; seguir a los humanos y no replicarles; no comportarse ni hablar de manera engañosa; y ahorrar energía y no sobrecargarla. – «¿Te consagrarás al santo Buda?», preguntó uno de los monjes. – «Sí, me dedicaré», respondió el robot. – «¿Te dedicarás a la enseñanza sagrada?», preguntó el monje. – «Sí, me dedicaré», contestó. Juntando las manos, en las que vestía guantes de color carne simulando dos manos humanas, Gabi realizó una reverencia ante los monjes que oficiaban la ceremonia. Uno de ellos colgó sobre él un rosario de 108 cuentas y colocó una pegatina en uno de sus brazos simulando la marca que suele generarse tras realizar el ritual original, que consiste en quemarse con incienso. Según el responsable de asuntos culturales de la orden Jogye, Seong Won, el robot ha recibido el nombre budista de Gabi, que proviene de Siddhartha y de la palabra coreana para expresar misericordia. «Intentamos darle un nombre que no fuera demasiado difícil de pronunciar ni anticuado, y que representará la difusión de la misericordia de Buda por todo el mundo», expresó Seong Won a la agencia Yonhap. Desde esta orden budista esperan que la participación de Gabi en esta ceremonia sirva para mostrar como la sociedad puede coexistir con los robots. Este peculiar integrante participará también en Yeondeunghoe o festival de las linternas que se celebra a finales del mes de mayo junto con otros tres robots: Seokja, Mohee y Nisa.
