Publicado: abril 3, 2026, 6:13 pm
El cansancio o dolor de pies después un día largo es muy común. Si bien hay distintos métodos para calmarlo, existe un truco casero y fácil que ayuda a aliviarlos y que también sirve para eliminar el mal olor: lavarse con jengibre rallado y sal.
Esta práctica, recomendada por algunos especialistas, no solo apunta a la higiene, sino que también es una poderosa herramienta de relajación y bienestar. El secreto está en la combinación los dos ingredientes, que estimulan la circulación, relajan los músculos y desodorizan.
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Los beneficios de lavarse los pies con jengibre y sal
- Relaja los músculos cansados: El calor del agua y el efecto del jengibre ayudan a aflojar la tensión en pies y tobillos.
- Mejora la circulación: El jengibre es conocido por sus propiedades que activan la sangre, ideal para quienes sufren de pies fríos o hinchados.
- Alivia la inflamación: La mezcla de sal y jengibre reduce la hinchazón después de largas caminatas o jornadas de pie.
- Refresca y desodoriza: La sal actúa como desodorante natural y el jengibre deja una sensación revitalizante.
- Suaviza la piel: Ayuda a eliminar células muertas y deja los pies más suaves y lisos.
Cómo preparar el baño de pies con jengibre y sal
- Llená un recipiente con agua tibia, suficiente para cubrir los pies hasta los tobillos.
- Sumá 1 cucharada de jengibre rallado y 2 cucharadas de sal (puede ser común o marina).
- Asegurate de que la sal se disuelva y el jengibre se distribuya por todo el agua.
- Remojá los pies durante 10 a 15 minutos, moviéndolos suavemente para que el agua y los ingredientes actúen en toda la superficie.
- Retirá los pies, secá bien con una toalla y, si querés, aplicá crema hidratante.
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Cuándo y cada cuánto conviene hacerlo
- Después de un día largo de trabajo o ejercicio.
- Tras caminar mucho o estar de pie por varias horas.
- Cuando los pies se sienten pesados, hinchados o fríos.
- Como parte de una rutina de relajación antes de dormir.
Se recomienda realizar este baño 2 a 3 veces por semana para notar los beneficios en pies cansados o inflamados. En épocas de mucho cansancio, se puede aumentar la frecuencia a diario, siempre observando cómo responde la piel.
