Publicado: noviembre 30, 2025, 6:37 pm
La tensión entre EE UU y Venezuela ha escalado todavía más este fin de semana después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, declarase el cierre total del espacio aéreo venezolano. La alerta es máxima en Venezuela, que denuncia que Estados Unidos «ha desplegado más de 14 buques y 15.000 efectivos militares» en la región del Caribe y de que estas fuerzas han realizado más de 20 bombardeos contra supuestas embarcaciones del narcotráfico «dando como resultados el asesinato de 80 personas». A ello hay que sumar que este domingo Venezuela ha denunciado ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que Estados Unidos «pretende apoderarse» de las reservas de petróleo venezolanas, las mayores del planeta.
Todo se precipitó este sábado, cuando Trump declaró que el espacio aéreo «sobre Venezuela y sus alrededores» ha quedado «cerrado en su totalidad», y avisaba de ello «a todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas». El mensaje fue tachado poco después por Caracas como una «amenaza» a la soberanía de Venezuela.
Sin embargo, el anuncio hecho por Trump supone un paso más hacia una posible invasión por tierra del país, justo cuando esta misma semana el mandatario norteamericano hablaba a las claras sobre su intención de entrar en el territorio venezolano para comenzar a detener a narcotraficantes, teniendo especialmente en cuenta la acumulación de sus efectivos militares en torno a la zona.
«Estos meses han sido de constantes y reiteradas amenazas con el uso de la fuerza contra el Estado venezolano, lo cual vulnera la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional» y «pone en claro peligro la paz, seguridad y estabilidad regional e internacional», ha reprochado Venezuela, que este domingo ha llevado su queja también ante la OPEP.
«Venezuela denuncia formalmente ante esta instancia que el gobierno de los Estados Unidos pretende apoderarse de las reservas de petróleo de Venezuela, las más grandes del planeta, por medio del uso de la fuerza. Esta pretensión situación es contraria la convivencia pacífica entre las naciones y pone en peligro la producción petrolera venezolana y el mercado mundial», ha afirmado la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, durante la conferencia ministerial de la OPEP en un mensaje firmado por el presidente, Nicolás Maduro.
Ante estos comportamientos, el Gobierno venezolano ha subrayado que se mantendrá «firme» en la defensa de sus recursos y «no sucumbirá ante ningún tipo de amenazas». «Espero contar con los esfuerzos para contribuir a detener esta agresión y amenaza de los equilibrios del mercado energético internacional, para los países productores y consumidores», ha apelado.
