Publicado: octubre 24, 2026, 5:45 pm
John Hogue es un autor norteamericano conocido como el ‘Nostradamus estadounidense’. En una de sus últimas profecías, este escritor asegura que la humanidad se encuentra al borde del apocalipsis.
En concreto, Hogue afirma que una serie de ataques nucleares, el colapso económico de Estados Unidos y una guerra global que duraría 27 años podrían ocurrir para el año 2028.
John Hogue es un estudioso de la obra del escritor francés medieval Michel de Notre-Dame, conocido como Nostradamus, que asegura que le sirve de guía en sus predicciones, según The Sun.
Este místico estadounidense advierte que la amenaza de una catástrofe nuclear se acerca cada año más. «Trump tiene una opinión dividida al 50% sobre si seguir adelante con un ataque nuclear contra Irán. Se trata de un nuevo patrón de peligro sobre el que llevo advirtiendo desde hace mucho tiempo», dice.
«Cuando se agoten todas las reservas de armas convencionales occidentales, y en particular las estadounidenses, solo quedarán abundantes reservas de armas nucleares intercontinentales, primero tácticas y luego estratégicas, para librar guerras», sostiene el autor.
Hogue señala los emplazamientos nucleares subterráneos de Irán, como el monte Pico, como un posible objetivo donde Trump podría lanzar ojivas nucleares capaces de penetrar la tierra.
El autor sostiene que un ataque de este tipo desencadenaría una represalia inmediata y catastrófica en todo el mundo. Así, los buques de guerra estadounidenses serían blanco de misiles iraníes y drones de ataque norcoreanos en el Mar Arábigo.
Esta escalada, según John Hogue, amenaza con desatar una guerra nuclear para el año 2028. El autor de la profecía advierte de una guerra mundial de 27 años que podría sumir a la civilización humana en una prolongada era oscura.
El vidente también percibe que el conflicto entre la OTAN y Rusia en Europa se agrava día a día. Pronostica que los intentos de las naciones europeas de intervenir directamente en Ucrania podrían desencadenar ataques hipersónicos rusos contra fábricas de armas europeas. Esto podría dar lugar a respuestas nucleares tácticas, transformando la guerra regional en la Tercera Guerra Mundial.
