Publicado: octubre 22, 2026, 5:12 pm
El lenguaje de programación PHP sustenta cerca del 70 % de las webs cuya tecnología se puede identificar y plataformas muy utilizadas, como WordPress o Wikipedia. Ayer, se descubrieron fallos de seguridad que ponían en peligro sitios web de todo el mundo. El hallazgo tuvo lugar gracias al uso de herramientas avanzadas de inteligencia artificial, que encontraron vulnerabilidades que permiten a cibercriminales tomar el control de servidores sin necesidad de conocer contraseñas ni aprobar otro tipo de autenticación previa. La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) e instituciones de ciberseguridad de la Unión Europea y Reino Unido han recomendado instalar los parches de emergencia de inmediato o desconectar los sitios web afectados para evitar el robo de datos o la interrupción de servicios. El PHP es un componente invisible, pero indispensable, en la navegación cotidiana. Creado a principios de los años 2000, es un lenguaje de programación de código abierto que se ejecuta directamente en los servidores web. A diferencia de una página estática, cuando un usuario visita una tienda en línea, consulta un artículo en Wikipedia o accede a un portal de noticias, PHP recopila la información almacenada en las bases de datos y genera el contenido dinámico antes de enviarlo al navegador. Por tanto, como forma la columna vertebral de gestores de contenido tan populares como WordPress (presente en el 40 % de los sitios web), Joomla! o Drupal, cualquier fallo en esta tecnología pone en riesgo a millones de servicios digitales a nivel global. La PHP Foundation ha publicado parches de corrección en sus versiones más recientes (como la 8.5.12, 8.4.27, 8.3.36 y 8.2.35), e insiste en que la solución está en actualizar. Por otro lado, la vulnerabilidad afecta a la infraestructura interna de los servidores, por lo que los usuarios no necesitan instalar ninguna actualización en sus teléfonos móviles u ordenadores. Sin embargo, los usuarios deberían extremar la precaución, ya que pueden toparse con casos de ‘phishing’ (fraude en internet). Los ciberdelincuentes pueden aprovechar la confusión generada tras la brecha de seguridad para enviar mensajes falsos solicitando contraseñas o datos personales haciéndose pasar por entidades oficiales. Por ello, es recomendable desconfiar siempre de mensajes sospechosos, enlaces no verificados y atender solo a los avisos oficiales de las plataformas utilizadas. Para comprobar que una comunicación es real, puedes llamar al número de teléfono de atención al cliente habitual de la entidad.
