Publicado: abril 9, 2026, 11:27 am
A lo largo de la vida se pasan por diferentes etapas y, mientras que algunas son alabadas y aplaudidas, otras se esperan con cierto temor, como sucede con la tercera edad, una etapa que en España se considera que empieza a los 65 años.
Nadie teme señalar que la juventud son los mejores años de la vida de una persona, pero envejecer no se ve con buenos ojos, tal vez porque, como señala el psiquiatra Luis Rojas Marcos, asociamos ese proceso con algo negativo, con un agotamiento de la vida y de las emociones positivas, pero eso no es así.
El estigma cultural que supone el envejecimiento
«Nos cuesta tanto envejecer porque equiparamos erróneamente el natural envejecimiento con el deterioro de las cualidades humanas más valiosas», explica el profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nueva York, Luis Rojas Marcos. Esto contrasta con diferentes estudios y evidencia científica, pero sirve para continuar perpetuando el estigma cultural creado alrededor del envejecimiento que ha dado paso al edadismo, la creencia de que las personas durante la tercera edad ya no pueden contribuir.
«Buscas sinónimos de viejo en el diccionario y todos son negativos, como ‘caduco’ o ‘inservible'», señala para EFE Salud. «Este estigma cultural devalúa y margina a nuestros mayores». Esta forma de ver a las personas de la tercera edad contrasta bastante con la realidad, pues la mayoría de esas personas se consideran felices, tal vez porque tienden a procesar la información de manera más positiva. «A medida que nos hacemos mayores, tendemos a ver y recordar lo positivo, aunque incluso las personas mayores también crean que a los otros ancianos no les va tan bien».
«Esto puede ser una novedad para quienes asocian la vejez con el desánimo y la soledad, pero encaja con los estudios que revelan que las emociones negativas como la tristeza, la ira, y el miedo se vuelven menos pronunciadas con los años», explica, algo de lo que, entre otras cosas, habla en su libro El regalo de los años. Daría la impresión de que, llegados a la tercera edad, tendemos a ver el mundo desde un punto de vista distinto, más centrados en lo positivo y olvidando las cosas más negativas.
Por supuesto, no todo es positivo, porque con el tiempo también hay que afrontar grandes retos. «La vejez nos desafía con una serie de desgastes del cuerpo y de la mente, así como con las despedidas y pérdidas de seres queridos. La prolongación de la esperanza de vida ha ido acompañada de un aumento en el número de personas longevas que pierden capacidades cognitivas. Asimismo, el aislamiento y la soledad son enemigos de la vejez que requieren prevención y planificación».
Señala la importancia de «Cuidar el sueño, la nutrición y el ejercicio físico», proque protegen el bienestar integral en la tercera etapa, además de mantenerse activo físicamente, también recomienda trabajar el sentido del humor y las capacidades cognitivas, ya sea leyendo, escribiendo o, especialmente, hablando, solo en voz alta o, preferiblemente, con alguien. «Las conexiones con otras personas promueven el entusiasmo vital y protegen la satisfacción con la vida».
Referencias
Petro, N. M., Basyouni, R., & Neta, M. (2021). Positivity effect in aging: evidence for the primacy of positive responses to emotional ambiguity. Neurobiology Of Aging, 106, 232-240. https://doi.org/10.1016/j.neurobiolaging.2021.06.015
