Publicado: enero 8, 2026, 10:27 am
Ed Sheeran es uno de los músicos más relevantes del panorama actual. Su gira, Mathematics, en la que aúna sus últimos cuatro discos, se ha asentado como la cuarta más exitosa. En 188 fechas, consiguió vender más de 8,8 millones de entradas. Por ello no es de extrañar que sus fans hagan todo lo posible por verle.
Un empeño mutuo, pues el cantante tampoco ha dejado de trabajar desde que saltase a la fama, como así destacó para Mens Health: «Siempre he tenido una relación muy estrecha con mis fans. Siempre he agradecido que la gente se interese por mi música. Si estuviera tocando en un bar y aparecieran tres personas para escuchar mis canciones, querría hablar con ellas después, porque estaría muy agradecido de que hubieran venido».
Porque, como él mismo es consciente, muchos de sus temas son esenciales en la vida de sus fans. Y es que, esta conexión que él y su público sienten es gracias a que ambos se apoyan en la música. Desde que en 2011 publicarse su primer disco, su vida ha cambiado por completo y prueba de ello se puede ver tanto en la madurez de su trabajo como en su manera de ser como persona.
«Siempre me sentía fatal; me despertaba, me miraba al espejo y me sentía mal», confesó. Aunque, todo cambió cuando fue padre. «Recuerdo que Lyra tenía dos semanas y mi mejor amigo estaba de visita y nos tomamos una botella de vino. Me fui a la cama, y Lyra se despertó 20 minutos después de que yo me hubiera dormido. Me desperté y pensé: ‘Joder, no debería beber si me voy a sentir tan mal’. Todo fue debido a que quería ser un padre responsable y sentirme y verme mejor«, recordó.
Además, también empezó a peder capacidades a medida que envejecía. «Uno es menos resiliente a los treinta», destacó. Por ello, para no perder la voz o «sentirse torpe en el escenario», decidió que lo mejor que podía hacer era cambiar su rutina. De esta manera, en menos de cinco años consiguió perder 14 kilos y se convirtió en su mejor versión. Porque si bien antes lo único que quería era salir de fiesta al terminar los conciertos, ahora prefiere mantener la salud.
«Toqué tres noches seguidas y cada mañana me entrevistaban y me preguntaban: ‘¿Qué tal anoche?’. Y yo les decía: ‘Estuve hasta las 6 de la mañana tomando chupitos de tequila y fumando, haciendo esto y aquello’. Luego tocaba y así los siete días de la semana», explicó, recordando el documental que hizo en 2016 hablando sobre sus conciertos en Wembley, «pero cuando lo ves y me miras ahora, parecía que tenía 40 entonces y ahora parezco de 24«. Así, aunque aún se considera «un fumador amante de la pizza y la cerveza», y no renuncia a ello, consiguió encontrar el equilibrio perfecto para «tomar buenas decisiones» y mejorar.
