Publicado: abril 6, 2026, 9:00 am
La Anbernic RG40XX H es la representación de que las consolas portátiles retro vuelven a estar muy presentes. Lo interesante de este modelo es que no intenta deslumbrar con promesas exageradas, sino ofrecer un conjunto bastante equilibrado. Utiliza un sistema Linux de 64 bits y apuesta por una experiencia sencilla, pensada para quien quiere encender, elegir juego y ponerse a jugar sin liarse demasiado.
Uno de sus puntos más agradecidos está en la pantalla. Monta un panel IPS de 4 pulgadas con laminación completa OCA y una resolución de 640 x 480 píxeles, una cifra que encaja especialmente bien con muchos sistemas clásicos. La imagen se ve nítida, los colores tienen buen nivel y los ángulos de visión acompañan, algo que se nota bastante cuando se juega durante ratos largos o en distintas posiciones.
A nivel de hardware, esta consola recurre al procesador H700 de cuatro núcleos junto a 1GB de memoria RAM LPDDR4. No es una bestia sobre el papel, pero sí ofrece el rendimiento que cabe esperar en un dispositivo de este tipo. Por unos 75 euros, se coloca en una franja muy interesante para quien busca mover con solvencia bastantes sistemas clásicos y algunas plataformas algo más exigentes sin dar el salto a opciones mucho más caras.
El diseño también tiene su parte llamativa, aunque sin resultar excesivo. Los joysticks incorporan un anillo de iluminación RGB que se puede personalizar con distintos colores y efectos. No es una función imprescindible para jugar, pero sí le da un toque distinto y más actual, sobre todo si se compara con otras consolas retro que suelen apostar por un aspecto mucho más sobrio.
Otro aspecto que juega a su favor es la cantidad de sistemas que puede abarcar. Plataformas tan conocidas como PSP, Dreamcast o Nintendo 64, además de arcade y PlayStation. A eso se suma la doble ranura para tarjetas microSD, que da bastante margen para organizar juegos y ampliar el almacenamiento hasta 512 GB, algo útil cuando se quiere llevar una biblioteca generosa encima.
También sale bien parada en conectividad. Incluye WiFi de doble banda y salida HDMI, dos detalles que amplían bastante sus posibilidades. No se queda solo en una consola para usar en trayectos o ratos sueltos, porque también puede conectarse al televisor y funcionar como una pequeña máquina retro de salón. Si además se añaden mandos externos mediante Bluetooth 4.2, la experiencia gana enteros para jugar en compañía.
La batería es otro de esos apartados en los que cumple sin hacer ruido. Sus 3200 mAh permiten alcanzar en torno a seis horas de uso, una cifra razonable para este formato y suficiente para viajes, desplazamientos o tardes de juego sin estar pendiente del cargador cada poco tiempo. La recarga, además, se realiza mediante USB-C, algo que siempre se agradece por comodidad.
Esta consola puede utilizarse también como reproductor multimedia. Es compatible con formatos de vídeo, música e incluso archivos FLAC, además de permitir lectura de libros electrónicos y gestión de archivos. No convierte la consola en un sustituto real del móvil o la tablet, pero sí añade un punto de versatilidad que puede venir bien en un dispositivo pensado para llevar siempre encima.
La Anbernic RG40XX H deja la sensación de ser una consola bien planteada dentro de su precio. Tiene un formato horizontal cómodo, un acabado que transmite solidez y unas especificaciones que encajan con lo que busca buena parte del público retro. Promete una experiencia bastante redonda para quien quiere revivir juegos clásicos en una máquina compacta, resultona y fácil de usar.
