Publicado: julio 12, 2026, 5:00 am
Los drones cada vez son más rápidos y capaces de realizar diferentes acciones debido al avance que se está produciendo en esta tecnología, y la velocidad es uno de los aspectos en los que más compiten los fabricantes. Más allá de llamar la atención por los récords que se consiguen, lograr la mayor velocidad en estas naves no tripuladas sirve para desarrollar tecnologías que pueden utilizarse en otros ámbitos. Ahora, la empresa alemana Quantum Systems asegura haber logrado un nuevo hito con un dron eléctrico impulsado única y exclusivamente por una batería.
Los drones eléctricos están cada vez más cerca de los propulsados por combustión
La compañía explica que su división N3XT ha batido el récord mundial de velocidad de un objeto volador eléctrico con su prototipo Apex Recordhunter. Afirman que el dron alcanzó los 699 km por hora en un vuelo recto y nivelado durante unas pruebas internas realizadas el pasado 26 de junio. Por el momento, la marca todavía no es oficial, ya que la certificación de Guinness World Record sigue pendiente, pero se espera que llegue en las próximas semanas.
El dron se ha desarrollado en un banco de pruebas para tecnologías de alta velocidad durante el último año y desde la compañía aseguran que alcanzar esa velocidad «es algo realmente increíble». Insisten en que el objetivo es seguir trabajando para mejorar esa cifra. Dejan claro que parte de las innovaciones que se han probado en el Apex servirán para desarrollar futuros drones e interceptores.
De hecho, otra empresa del grupo, conocida como WIY drones, tiene previsto intentar batir dos récords nacionales con modelos similares en Ucrania: uno para un dron interceptor FPV capaz de transportar una carga útil de 0,5 kg y otro para un interceptor FPV de clase antiaérea. Ambos están diseñados para hacer frente a las amenazas aéreas cada vez más rápidas.
A pesar del gran avance, los drones eléctricos todavía están por detrás de los modelos de combustión o de los propulsados por motores a reacción, los cuales pueden superar los 900 kilómetros por hora e incluso algunos se acercan a la velocidad del sonido. De todas formas, este tipo de desarrollos con solo propulsión eléctrica demuestra hasta dónde puede llegar y todo el recorrido que todavía tiene por delante, ya que si es capaz de batir récords, también puede acabar aplicándose en misiones civiles como de defensa.
