Publicado: diciembre 17, 2025, 8:52 am
La industria del automóvil en España afronta el último sprint con una producción prácticamente estancada y unas exportaciones a la baja, lastradas por la debilidad de la demanda en los principales mercados europeos. En este contexto, el coche ‘made in Spain’ ha apostado por diversificar más sus entregas, históricamente dominadas por Europa, con destinos como Turquía o Marruecos que empiezan a cobrar protagonismo ante el retroceso de pedidos con dirección al Viejo Continente.
Según los datos difundidos este miércoles por la patronal de fabricantes Anfac, la producción de vehículos alcanzó en noviembre las 216.528 unidades, lo que supone un ligero incremento del 0,8% respecto al mismo mes de 2024. Sin embargo, el balance acumulado del año mantiene una tendencia negativa: entre enero y noviembre se han fabricado 2.129.781 vehículos, un 4,8% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. De mantenerse este ritmo, el sector cerrará 2025 claramente por debajo de los 2,3 millones de unidades, con una caída cercana al 5% interanual.
La debilidad de la demanda europea volvió a reflejarse en el comercio exterior. En noviembre se exportaron 185.135 vehículos, un 2,1% menos que un año antes. En el acumulado anual, las exportaciones caen con mayor intensidad: 1.824.814 unidades, lo que supone un descenso del 8,2% respecto a 2024. Europa continúa siendo el principal destino de los vehículos fabricados en España, pero pierde peso. En noviembre absorbió el 91,2% de la producción, tres puntos porcentuales menos que un año antes.
Frente a este retroceso, otros mercados ganan protagonismo: África, América y Oceanía aumentaron su volumen importado un 3,9%, 2,6% y 0,6%, respectivamente. En este escenario destacan especialmente Turquía y Marruecos, que han compensado parte de la caída europea. Alemania sigue liderando el ranking de destinos con 32.059 unidades, seguida muy de cerca por Turquía (30.946) y Francia (28.639). Las exportaciones al mercado turco se dispararon un 68,1% frente al año pasado, mientras que Marruecos registró el mayor avance porcentual, con un 167,6% más, hasta las 4.102 unidades. En sentido contrario, Italia, Bélgica y Reino Unido diluyeron su demanda un 40,5%, 30% y 19%, respectivamente.
Bajo este telón, la electrificación sigue ganando terreno en las fábricas españolas. En noviembre se produjeron 20.588 vehículos electrificados, un 83,6% más que en el mismo mes de 2024, lo que equivale a casi uno de cada diez vehículos ensamblados. En el acumulado anual, la producción de este tipo de vehículos crece un 10,1%, hasta las 210.134 unidades, con una cuota del 9,9%, 1,3 puntos más que un año antes. Si se amplía el foco a los vehículos alternativos -que incluyen gas, híbridos convencionales, híbridos enchufables y eléctricos-, la producción de noviembre ascendió a 91.977 unidades, un 30,1% más, representando el 42,5% del total mensual. Entre enero y noviembre, estas tecnologías suman 825.787 unidades, un 26,7% más que en 2024 y una cuota del 38,8%.
El director general de Anfac, José López-Tafall, subraya que el leve crecimiento de noviembre debe interpretarse con cautela. «La actividad se mantiene, pero sobre una base baja. El ritmo de producción está condicionado por la adaptación de las fábricas a los nuevos modelos electrificados y por una demanda insuficiente procedente de los principales mercados europeos», señala. En este sentido, el sector vuelve a reclamar cambios a nivel comunitario. López-Tafall insiste en que Europa debe revisar su marco normativo para recuperar competitividad sin renunciar a la descarbonización, y defiende la necesidad de acelerar la puesta en marcha del plan España Auto 2030. «Si no actuamos, corremos el riesgo de perder competitividad como segundo productor de la UE y noveno a nivel mundial», advirtió.
