Publicado: mayo 6, 2026, 8:10 pm
Estados Unidos e Irán podrían estar muy cerca de alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra entre ambos países para abrir un marco de negociaciones centradas en la cuestión nuclear iraní. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que Washington ha mantenido conversaciones «muy buenas» con Teherán en las últimas 44 horas, y ha adelantado que ve «muy posible» un acuerdo para acabar con el conflicto y con el cierre en el estrecho de Ormuz, según ha señalado a la prensa en el Despacho Oval.
El propio Trump había asegurado en redes sociales horas antes que está dispuesto a poner fin a la guerra «si Irán cumple con lo acordado», lo que también permitirá, ha expuesto el mandatario, «que el estrecho de Ormuz esté abierto para todos, incluido Irán». No obstante, el republicano ha reconocido que esa posibilidad es «una suposición arriesgada», y por ello tampoco descarta reanudar los ataques si Teherán no corresponde a sus exigencias: «Si no aceptan, comenzarán los bombardeos y serán, lamentablemente, de un nivel e intensidad mucho mayores que antes».
Las posiciones de Estados Unidos e Irán en la mesa de negociación se han acercado en las últimas horas, según ha adelantado este miércoles el medio estadounidense Axios, que anticipaba un acuerdo inminente entre ambas partes. Según las informaciones del citado portal, Washington «espera respuestas iraníes sobre varios puntos clave» a un «memorando de entendimiento de una página» que la Casa Blanca ha trasladado a Teherán. «Aún no se ha llegado a un acuerdo, pero las fuentes indican que esta es la mayor proximidad que las partes han tenido a un pacto desde el inicio de la guerra», expone el citado medio, que revela el plazo dado para que el régimen de los ayatolás responda: «En las próximas 48 horas».
El pacto incluiría, además del fin de cualquier restricción en Ormuz, el compromiso de Irán de una moratoria en su enriquecimiento de uranio. A cambio, EEUU levantaría sanciones y el bloqueo de miles de millones de dólares en activos del régimen persa congelados en el extranjero. Todo sujeto, eso sí, a un acuerdo final. La decisión de Trump de suspender su Proyecto Libertad para escoltar buques a través de Ormuz, señala el informe de Axios, obedece a estos nuevos avances, que han generado optimismo en Washington, si bien la Casa Blanca cree que el liderazgo de Irán está dividido entre diferentes facciones, lo que podría dificultar las negociaciones.
Por su parte, Irán ha confirmado que estudia la última propuesta remitida por EEUU para sellar un acuerdo de paz, sin confirmar detalles sobre la misma. El portavoz de Exteriores persa, Ismail Bagaei, se ha limitado a trasladar que comunicarán «sus puntos de vista» a Washington a través de Pakistán, según recoge la agencia iraní ISNA.
Sin embargo, un alto cargo del Parlamento iraní ha rechazado las informaciones sobre un acuerdo inminente de paz. El portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento, Ebrahim Rezaei, ha señalado que el memorando difundido por Axios es «una lista de deseos estadounidenses más que una realidad». «Los estadounidenses no obtendrán en una guerra perdida lo que no consiguieron en negociaciones cara a cara», ha aseverado el parlamentario, que también ha advertido que Irán «tiene el dedo en el gatillo y está preparada» para contraatacar si fracasan las negociaciones.
El presidente del Parlamento iraní y uno de los principales negociadores del régimen persa, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha acusado a EEUU de buscar una «rendición» total de Teherán a través de un bloqueo naval que destruya «la cohesión del país». Al mismo tiempo, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha reiterado que «no se rendirá ante las demandas unilaterales» de Washington, a quien ha exigido que «retire las amenazas militares».
Las hostilidades continúan en Ormuz
Mientras se materializa o no ese supuesto acercamiento entre ambas partes, el Comando Central de EEUU (Centcom) ha anunciado que el bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes en Ormuz continúa «plenamente vigente» y ha impedido la entrada o salida del paso a 52 embarcaciones desde su inicio. Este mismo miércoles, las fuerzas norteamericanas han interceptado un buque iraní, el MT Hasna, en aguas del golfo de Omán, disparando varias veces desde un caza F-18 para «inutilizar su timón».
La Guardia Revolucionaria iraní ha anunciado por su parte en un comunicado que garantizará el «paso seguro» a través del estrecho y el establecimiento de nuevos protocolos. Ese nuevo mecanismo implica que los buques «ajusten sus operaciones a este marco y obtengan permiso de tránsito». EEUU y la comunidad internacional ya han rechazado en las últimas semanas cualquier mecanismo que suponga el pago de un peaje marítimo por parte de las autoridades iraníes, algo que contradice las leyes marítimas internacionales.
Además, tras dos días de tensión creciente en el paso marítimo, un buque de la compañía francesa CMA CGM, el San Antonio, ha denunciado un ataque en aguas del golfo Pérsico que ha dejado múltiples daños y varios heridos, que han sido evacuados. La empresa, la tercera mayor de transporte de contenedores a nivel mundial, investiga lo sucedido.
Sobre el futuro de Ormuz, Francia precisamente ha anunciado este miércoles el envío del portaaviones Charles de Gaulle al estrecho de Ormuz para preparar la operación defensiva de escolta de buques, lanzada conjuntamente con el Reino Unido, y que dará inicio en el momento en el que Irán y Estados Unidos alcancen un acuerdo. La buque insignia de la Armada francesa ha cruzado durante la jornada el canal de Suez y se encuentra en aguas del mar Rojo. La misión conjunta tiene como objetivo «contribuir al restablecimiento de la navegación» en Ormuz y el movimiento del de Gaulle busca «reducir los plazos» de su puesta en marcha, según ha señalado el Estado Mayor galo.
Más allá de las contradicciones entre Washington y Teherán, la noticia de un hipotético acuerdo inminente ha provocado el desplome del precio del petróleo —con el petróleo Brent, referencia mundial, cayendo un 9,2% hasta los 99,79 dólares—.
Israel ataca Beirut por primera vez en la tregua
En este contexto, Israel ha asegurado este miércoles que está preparado «para cualquier escenario» en la guerra de Irán, en palabras de su primer ministro, Benjamin Netanyahu. «Esta es mi instrucción a las Fuerzas de Defensa de Israel y a nuestras fuerzas de seguridad», ha señalado el mandatario en un mensaje de vídeo, en el que ha asegurado que su coordinación con Estados Unidos es «plena», y desmintiendo que no tuviera conocimiento de las negociaciones entre Washington y Teherán. «No hay sorpresas. Compartimos objetivos comunes y el más importante es eliminar todo el material (nuclear) enriquecido de Irán y desmantelar su capacidad de enriquecimiento», ha subrayado.
Más específico ha sido el jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, que ha asegurado durante la jornada que las fuerzas israelíes están «preparadas» para «volver a una campaña potente y amplia» contra el régimen iraní si se reanudan los ataques. Zamir lo ha anunciado desde el sur del Líbano, donde Israel mantiene desplegada una gran ofensiva para consolidar el territorio como una zona de seguridad en su lucha contra la milicia chiíi Hezbolá. El Ejército hebreo ha emitido este miércoles una nueva orden de evacuación para doce localidades del sur del Líbano, pero esta vez al norte del río Litani, más allá de la zona donde concentraban hasta ahora sus operaciones.
Las fuerzas israelíes también han vuelto a atacar Beirut por primera vez desde la entrada en vigor del frágil alto el fuego con el Líbano el 17 de abril. Los cazas hebreos han bombardeado a última hora de la tarde el barrio de Ghobeiri, sin que se hayan reportado por el momento víctimas. El propio Netanyahu ha confirmado la operación, dirigida contra el comandante de la unidad Radwan de la milicia proiraní, según un comunicado conjunto de su oficina y del Ministerio de Defensa.
Este mismo miércoles, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha defendido que todavía es pronto para plantear un encuentro de alto nivel con Israel y ha reiterado que debe «consolidarse» la tregua vigente antes de nuevas rondas de diálogo, para las que también exigen un calendario detallado sobre la retirada de tropas israelíes del sur del país.
