Publicado: junio 4, 2026, 3:27 pm
Corría el mes de enero de 2018 cuando LaLiga y la Federación de Fútbol de Arabia Saudí suscribieron un acuerdo por el que nueve futbolistas de aquel país aterrizaron en España y se distribuyeron por varios equipos del campeonato, tanto de Primera como de Segunda división. La iniciativa pretendía elevar el nivel competitivo de los internacionales saudíes antes del Mundial de Rusia. Para el aficionado español, aquellos fichajes apenas alteraron la rutina del mercado invernal. En Arabia Saudí, sin embargo, el seguimiento fue masivo. Y pocos concentraban tanta atención como Salem Al Dawsari, delantero internacional que recaló en el Villarreal. A sus 26 años, Salem ya era una de las referencias del Al-Hilal, el club más poderoso del país, y una pieza habitual en la selección. Desembarcó en un Villarreal que ocupaba los puestos altos de la clasificación y en que jugaban, entre otros, Rodri Hernández , Pablo Fornals o Cédric Bakambu. El saudí llegaba con el cartel de estrella de su país y con millones de aficionados pendientes de su evolución. La repercusión fue inmediata. Miles de seguidores saudíes comenzaron a seguir cada movimiento del club castellonense. Las cifras de la web del Villarreal se dispararon durante los días posteriores a su presentación y el interés alrededor del jugador alcanzó dimensiones poco habituales para un futbolista recién llegado. El propio club reconoció el impacto de aquella exposición en el mercado árabe. La expectación, sin embargo, contrastó pronto con la realidad deportiva. El conjunto dirigido entonces por Javier Calleja peleaba por asegurar una plaza europea y la competencia dentro de la plantilla apenas dejó espacio para pruebas. Al Dawsari se entrenaba con el primer equipo, pero las convocatorias y los minutos no terminaban de llegar. Desde Arabia Saudí, donde cada jornada era seguida con atención, las preguntas comenzaron a multiplicarse. La conversación acabó trasladándose a las redes sociales. La etiqueta #WhereIsSalem se convirtió en un reclamo recurrente entre los aficionados saudíes. Cada partido sin la presencia del extremo alimentaba una historia singular: la del futbolista más seguido de aquella operación que no conseguía encontrar hueco sobre el césped. No era un caso único. Los ocho compañeros que llegaron a España con él corrían la misma suerte en sus respectivos equipos. Pasaron los meses y el debut siguió aplazándose. La oportunidad para Salem llegó finalmente el 19 de mayo de 2018, en la última jornada de Liga. El Villarreal recibía al Real Madrid en La Cerámica. Los blancos dominaban por 0-2 cuando Calleja recurrió a Al Dawsari. El saudí sustituyó a Javi Fuego en el minuto 57 y disputó algo más de media hora junto a varios de aquellos compañeros que después alcanzarían la élite europea. Aquellos 33 minutos fueron toda su experiencia competitiva en el fútbol español. No dejó goles ni asistencias, aunque participó en la reacción de un Villarreal que terminó rescatando un empate. El marcador pasó del 0-2 al 2-2 y el encuentro quedó registrado como el único partido oficial del internacional saudí durante su cesión. En abril, también jugó un partido con el filial del submarino amarillo ante el Arsenal sub 23 en la Premier League International Cup sub 21. Con el final de la temporada terminó también su aventura en España. Regresó al Al-Hilal y retomó una trayectoria que ya apuntaba alto antes de cruzar el Mediterráneo. Lejos de perder protagonismo, se convirtió en uno de los nombres más importantes del fútbol asiático. Los títulos comenzaron a acumularse en las vitrinas del Al-Hilal. Ligas, copas nacionales y conquistas continentales acompañaron el crecimiento de un equipo que reforzaba su posición dominante dentro y fuera de Arabia Saudí. Al Dawsari fue parte muy importante en ese proceso. Su peso en el club aumentó con los años hasta asumir el brazalete de capitán y convertirse en una de las referencias del equipo. En ese tiempo volvió a medirse en dos ocasiones con el Real Madrid, en circunstancias muy diferentes. Primero, en la final del Mundial de clubes de 2023, ganada por los blancos por 5-3. La segunda fue el año pasado en Miami, en el nuevo formato de esa misma competición y durante la fase de grupos (1-1). En la selección siguió una evolución parecida. En Rusia 2018 marcó el gol de la victoria frente a Egipto. Cuatro años después, en Qatar, firmó la acción más recordada de su carrera internacional. Su disparo al ángulo ante Argentina completó la remontada saudí y abrió una de las grandes historias de aquel Mundial. La escena dio la vuelta al mundo. Desde entonces ha seguido acumulando partidos, títulos y presencia en las grandes citas de su país. También ha liderado al Al-Hilal en competiciones internacionales, incluidas varias participaciones destacadas en el Mundial de Clubes. Ocho años después de aquella cesión al Villarreal, Al Dawsari afronta otro Mundial como capitán de Arabia Saudí . Aquel breve capítulo en la Liga española, esos 33 minutos ante el Real Madrid, quedarán como una anécdota en su trayectoria.
