Publicado: enero 2, 2026, 7:42 am
Braley Pierce es uno de esos rostros —y voces, en EE. UU.— que forman parte del imaginario colectivo de los años noventa, aunque su nombre no siempre venga a la cabeza a la primera. Niño actor precoz, su carrera quedó asociada a títulos muy populares y a una transición poco habitual en Hollywood: la de quien decide apartarse del foco a tiempo.
Nacido en 1982, Pierce comenzó a trabajar muy pronto en televisión y cine. A principios de los noventa ya acumulaba apariciones en series como Santa Bárbara o A fuerza de cariño, además de pequeños papeles en algunas películas familiares. Sin embargo, su gran salto llegaría en 1995 con Jumanji, donde interpretó a Peter Sheperd, el niño que queda atrapado junto a su hermana en el juego maldito que desata el caos. La película, protagonizada por Robin Williams, se convirtió en un éxito mundial y fijó su rostro en toda una generación de espectadores.
Por si eso no fuera suficiente, Pierce poseía en su haber otro crédito decisivo, aunque sin aparecer en pantalla: puso voz a Chip, la encantadora tacita de té de La bella y la bestia, que convirtió al joven actor en una de las voces infantiles más recordadas del universo Disney.
Tras el éxito de Jumanji, Pierce siguió trabajando de forma regular durante la segunda mitad de los noventa. Participó en películas como Los Borrowers (1997) o El perro de Flandes (1999), además de prestar su voz a distintos proyectos de animación y videojuegos. Sin embargo, a diferencia de otros compañeros de generación, su presencia fue diluyéndose con el cambio de siglo.
.A comienzos de los años 2000 decidió alejarse progresivamente de la interpretación, sin desapariciones abruptas ni ningún escándalo mediante: simplemente, optó por una vida más discreta centrada en otros intereses profesionales, lejos de la actuación.
En 2016, junto a su colega de profesión Joey Zimmerman, decidió probar suerte al otro lado de las cámaras y fundó la productora ZFO Entertainment. Desde entonces sigue vinculado a la gestión empresarial y a proyectos tecnológicos. En los últimos años ha participado en contados proyectos, como doblar al personaje de Poli bueno-Poli malo en La legopelícula, o una breve aparición como sacerdote en el cortometraje In Good Faith, de 2015. La última película protagonizada por Pierce hasta la fecha es Deacon, producida, precisamente, por ZFO.
Además, ha diversificado y, junto a Bella Luna (también actriz) creó Pierce&Luna, una «comunidad coctelera» que hace críticas de cócteles y que forma cocteleros para ofrecer servicios en festivales de cine y fiestas de élite de Hollywood.
