Publicado: abril 17, 2026, 3:26 pm
La Federación Internacional de Atletismo (World Athletics) ha frenado el intento de Turquía de nacionalizar de forma masiva a once atletas de primer nivel, a los que pretendía reclutar para representar al país otomano en futuras competiciones internacionales, incluidos los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El Comité de revisión de nacionalidades del máximo organismo internacional rechazó las once solicitudes de transferencia hacia Turquía al determinar que formaban parte de una estrategia coordinada y liderada por el Gobierno de ese país, a través de un club de su propiedad, para atraer a atletas extranjeros mediante contratos lucrativos. La lista de atletas a los que se les ha rechazado el cambio de federación incluye a varios medallistas olímpicos, principalmente de Kenia y Jamaica. Entre los más destacados se encuentra la keniana Brigid Kosgei , explusmarquista mundial del maratón, plata olímpica en esa distancia en Tokio 2020 y ganadora de cinco ‘majors’, entre ellos Londres, Chicago y Tokio. Del país africano es también Ronald Kwemoi, vigente medallista de plata olímpico en los 5.000 metros de París 2024. El otro país más afectado es Jamaica. Roje Stone, actual campeón olímpico de disco, y Rajindra Campbell, bronce en peso en París, son dos de los atletas que habían dado el OK a competir por Turquía. En la lista están también Jaydon Hibbert, plusmarquista mundial sub-20 de triple salto, y Wayne Pinnock, plata en longitud en los últimos Juegos Olímpicos. World Athletics comprobó que existe un patrón común en todas las solicitudes, y al evaluarlas determinó que las intenciones de Turquía son «incompatibles con los principios fundamentales del reglamento». En opinión del panel de expertos que ha tomado la decisión, haber aceptado estas nacionalizaciones iría en contra de la credibilidad de la competición internacional, y desincentivaría a las federaciones miembro a invertir en el desarrollo del talento nacional. Tras la decisión, los atletas podrán seguir adelante con su nacionalización, pero no podrán representar a Turquía en competiciones nacionales ni en otros eventos internacionales relevantes, aunque sí en pruebas de un día o carreras en ruta. A los once se les abre un futuro incierto. «Roje está hundido», señaló a varios medios jamaicanos Paul Doyle, agente de Stona, en referencia a cómo ha recibido la noticia el campeón olímpico de disco. «Es un hombre que ha cambiado su vida para estar en Turquía y tener vínculos con el país. Si uno analiza las transferencias que han ocurrido en el pasado, incluso en los últimos meses, me parece absurdo que estos atletas hayan sido rechazados. Hay ciertos requisitos que cumplir para realizar un cambio de lealtad, y Roje los cumplió todos. No hay nada que discutir y ha seguido las reglas al pie de la letra. Para mí, esta decisión no tiene sentido. Parece que hay algo más en juego». Al igual que en otros deportes, La Federación Internacional de atletismo es la encargada de regir las condiciones bajo las cuales un atleta puede representar a una federación miembro en competiciones internacionales. El cambio de nacionalidad es el primer requisito, pero además se aplican criterios adicionales para garantizar que existe «lealtad» en la decisión, «una conexión genuina ente el atleta y el país que representa». En España, el caso más reciente y relevante es el de Jordan Díaz , que tuvo que esperar varios años sin competir de forma internacional, una vez obtenida la nacionalidad española, hasta que World Athletics comprobó el arraigo del atleta con su país de adopción. Turquía logró su última medalla olímpica en atletismo en 2016, un bronce en los 400 metros vallas masculinos proporcionado por Yasmani Copello, atleta de origen cubano nacionalizado poco antes.
