Publicado: julio 15, 2026, 11:34 pm
El videojuego sabe mejor en verano. Quizá sea porque llegan las vacaciones y, con ellas, un poco más de tiempo libre para perderse frente a la pantalla. O porque quienes crecieron con un mando entre las manos aún recuerdan aquellos maratones de partidas que se daban de niños aprovechando el final de las clases. Nintendo lo sabe. Por eso acostumbra a reservar algunas de sus grandes apuestas para estas fechas. Hace justo un año, la ‘gran N’ animaba la temporada estival a los jugadores de la recién estrenada Switch 2 con el genial ‘ Donkey Kong Bananza ‘. En este 2026 ha repetido la jugada con la llegada de ‘Star Fox’, uno de los títulos más especiales de la compañía en los últimos años. La franquicia protagonizada por el piloto Fox McCloud no es una cualquiera. Debutó en Super Nintendo con uno de los videojuegos más recordados de la consola y, desde entonces, recibió nuevas entregas en prácticamente todas las máquinas que la compañía lanzó al mercado hasta Wii U. Después, diez años de silencio. Una espera demasiado larga para ese jugador más veterano que creció pilotando un Arwing. Nintendo es plenamente consciente de que, para muchos jugadores, este será el primer contacto con la franquicia. Probablemente por eso ha optado por reinterpretar el clásico de Nintendo 64, considerado por muchos el mejor de toda la saga. ¿El resultado? Un ‘matamarcianos’ muy satisfactorio, aunque no redondo. Como en cualquier juego ‘made in Nintendo’, lo que realmente importa en ‘Star Fox’ es la jugabilidad: conseguir que el usuario se divierta. Pero eso no significa que la historia carezca de importancia. La aventura arranca poniendo al jugador a los mandos del Arwing de James McCloud, el padre de Fox, que es traicionado por uno de sus compañeros de escuadrón y dado por muerto durante una misión en un planeta en guerra. A partir de ese momento, Fox toma el relevo como líder del grupo de pilotos mercenarios y comienza un viaje cargado de batallas espaciales a lo largo de todo el sistema Lylat, amenazado por el malvado Dr. Andross. La historia se beneficia especialmente de las nuevas cinemáticas, del excelente trabajo de diseño y de un apartado gráfico que sorprende por lo bien que aprovecha el salto generacional que vivimos hace justo un año. Pocos juegos muestran tan bien el salto técnico de Switch 2 frente a la primera Switch. En lo visual, ‘Star Fox’ tiene muy poco que envidiar a la mayoría de los grandes títulos que llegan hoy a las tiendas. Que quede claro: ‘Star Fox’ no es un videojuego especialmente fácil. Posiblemente podrás ir avanzando sin demasiado esfuerzo, pero si quieres sacarle todo el partido tendrás que dominar el sistema de pilotaje del Arwing, algo que probablemente te costará unas cuantas derrotas. En ABC tardamos un tiempo en automatizar las esquivas y en aprender a sacar el máximo partido al arsenal de la nave. Se trata de una propuesta que exige interiorizar bien las mecánicas, porque toda la acción se desarrolla a un ritmo frenético y, cuando los enemigos empiezan a inundar la pantalla, puedes encontrarte con poco margen para pensar. Cada fase dura alrededor de diez minutos, pero eso no significa que todas las partidas sean iguales. El jugador puede escoger rutas alternativas e, incluso tras una derrota, continuar la aventura por caminos distintos. Además, durante la mayor parte del juego Fox combate acompañado por los otros tres miembros de Star Fox. Si uno de ellos es derribado durante una misión, no participará en la siguiente, y el daño que acumulan se mantiene entre fases. Por eso conviene protegerlos y resolver cada enfrentamiento con la mayor eficacia posible. De todos modos, si el resultado no convence, siempre queda la opción de repetir el nivel para buscar una ruta mejor o una puntuación más alta. Algo que se puede hacer sin problema. Esa rejugabilidad es, precisamente, uno de los grandes aciertos de ‘Star Fox’, pero también puede convertirse en su principal debilidad. La campaña puede completarse en poco más de una hora, aunque el juego está pensado para que vuelvas una y otra vez. Cada partida permite descubrir rutas alternativas, fases, escenas y el final auténtico, que no está disponible en la primera vuelta. Esa apuesta le gustará a quienes disfrutan exprimiendo los arcade y tratan de pasarse cada pantalla con la mejor puntuación posible, pero probablemente deje con ganas de más a los que prefieren una aventura más extensa y tradicional. Posiblemente, el resultado habría sido algo mejor si se hubiera apostado por enriquecer algo más la aventura de Nintendo 64, aunque hubiera sido necesario para ello realizar pequeños cambios en la narrativa. La obra se beneficia de un modo cooperativo muy disfrutable, especialmente en local. Permite que un jugador pilote el Arwing mientras el otro se encarga de apuntar y disparar a los enemigos. La idea funciona y resulta divertida, aunque se echa en falta la posibilidad de que un segundo jugador pueda ponerse a los mandos de la nave de alguno de los otros miembros del escuadrón. ‘Star Fox’ es un título divertidísimo que calca prácticamente la propuesta del clásico de Nintendo 64 dándole un acabado mucho más cinematográfico gracias a las posibilidades técnicas de Switch 2. Es una compra muy recomendable para los que busquen una aventura ligera y divertida para una tarde de verano, especialmente si disfrutan de los arcade y los clásicos ‘matamarcianos’. En cambio, quienes prefieran una experiencia larga, lineal y muy centrada en la narrativa probablemente encontrarán otras opciones más adecuadas en las tiendas.
