Publicado: octubre 2, 2026, 11:20 am
Para escribir con un teclado, hay una cosa que todos hacemos y es mover los dedos para buscar cada tecla, pero desde Google Japón han pensado que quizás el problema no sean nuestros dedos, sino el propio teclado. Por ello han creado en formato físico una solución tan peculiar como llamativa, y es que han puesto las teclas sobre una cinta transportadora para que sean ellas las que se desplacen hasta nuestros dedos. La propuesta se llama ‘Gboard Versión Cinta Transportadora’ (Gboard Belt Version).
Tal y como explican desde Android Authority, este gadget es el nuevo experimento de Google Japón para su particular tradición del 1 de octubre. Esta fecha no es casual, ya que se realiza un guiño al teclado de 101 teclas, ya que 10/1 puede leerse como 101. De hecho, desde hace años la compañía aprovecha este día para presentar prototipos de teclados tan curiosos como funcionales, a pesar de que pueda no parecerlo.
Sin embargo, el concepto de este año cambia por completo la forma habitual de escribir. En un teclado convencional, las teclas permanecen quietas y es el usuario quien mueve las manos, pero aquí ocurre justo lo contrario. Están colocadas sobre una cinta transportadora que gira continuamente y las acerca a los dedos, y el sistema está formado por cuatro pistas independientes con 29 teclas en cada una.
Así funciona el teclado ‘revolucionario’ de Google
Las teclas recorren un circuito cerrado y, cuando aparece la que se necesita, simplemente hay que pulsarla. Y para que todo funcione mientras las pistas están en movimiento, Google ha utilizado circuitos flexibles que permiten mantener la conexión eléctrica durante el recorrido. Lo que plantean es que este invento sea una forma de facilitar la escritura con una sola mano o incluso utilizando un único dedo.
Es decir, en vez de desplazarse por el teclado para encontrar una tecla, quieren que el usuario pueda esperar a que esta llegue hasta él. Describen el concepto como una especie de «revolución copernicana» de la introducción de texto y, aunque pueda parecer algo más propio de una broma o un juguete, funciona y ha sido diseñado como un experimento de ingeniería.
Lamentablemente, no se puede comprar. Eso sí, Google ha publicado los planos, el diseño y los archivos necesarios como código abierto en GitHub para que cualquiera pueda intentar construir su propia versión en casa siempre que tenga los componentes y los conocimientos necesarios, pero no está a la venta en ningún otro sitio.
