Publicado: junio 9, 2026, 11:01 am
El precio del alquiler en España se ha disparado como nunca en los últimos años. Su coste medio mensual se cerró en mayo en 15,1 euros por metro cuadrado, lo que representa un nuevo máximo histórico, según el portal inmobiliario Idealista. Este escenario de precios disparados está condicionando como nunca antes la vida de los hogares españoles.
Así lo asegura el V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, presentado este lunes, que asegura que el 53,7% de los ciudadanos ha tenido que tomar alguna decisión residencial por el alto precio de los arrendamientos, como mudarse a una vivienda más pequeña y económica (16,3%), empezar a compartir piso (12,7%) o trasladarse a las afueras (12,1%).
El estudio, que se ha realizado entre los españoles mayores de 18 años, con una muestra de 6.185 personas, recoge que este contexto inflacionista obliga a los ciudadanos a realizar cada vez mayores esfuerzos. De esta forma, el 66% de los hogares destina más del 30% de sus ingresos al alquiler, superando en la mayoría de los casos la proporción del 35% recomendada para evitar el sobreendeudamiento. Además, hasta un 26% reconoce que ha reducido su gasto otras partidas de su presupuesto para hacer frente al coste del arrendamiento, una tendencia en alza desde 2025.
«Este año, se han identificado más señales de fragilidad económica y menor margen financiero, ya que una parte relevante de los hogares llega a fin de mes con escasa o nula capacidad de ahorro y con dificultades para afrontar gastos imprevistos, en un contexto en el que la dependencia de redes de apoyo es cada vez más determinante», señalan desde Cofidis.
El informe indica también que han aumentado del 5,5% al 8,5% los hogares que recurren a ayuda de familiares o amigos y que han disminuido los hogares con capacidad de pagar únicamente con el salario el alquiler, pasando del 70% al 66%. «Los inquilinos y propietarios se han visto obligados a recurrir a entidades financieras o a tirar de ahorros para poder afrontar los gastos, lo que confirma la fuerte presión que ejerce la vivienda sobre el presupuesto familiar», precisa la compañía.
«Estamos asistiendo a una polarización en los ingresos»
El observatorio de Cofidis incluye un análisis de los ingresos de los hogares españoles, que «refleja un escenario de vulnerabilidad para una parte»: uno de cada ocho vive con 1.000 euros al mes o menos, «un indicador que casi se duplica en solo tres años», al pasar del 6,7% en 2023 al 12,2% de 2026. Además, el 37,6% de los hogares no supera los 2.000 euros mensuales, mientras que solo un 18,3% declara ingresos por encima de 4.000 euros.
«Estamos asistiendo a una polarización en los ingresos. Cada vez hay menos hogares con ingresos de 2.000 y 3.000 euros», ha destacado Joachim Rolland, Director de Digital Business y Marketing de Cofidis España.
A esta realidad se suma la estructura económica del hogar. Un 34,3% de los hogares vive con una sola fuente de ingresos, lo que puede reducir la opción de respuesta ante subidas de costes o imprevistos.
Esta presión económica se traduce en una capacidad limitada para ahorrar a final de mes; el 24% de los hogares no ahorra nada, y un 32,4% ahorra menos del 10%. En paralelo, se consolida el papel del apoyo económico fuera del hogar y hasta un 14,7 % reconoce haber recibido apoyo económico externo en el último año. De estos hogares, un 46,6 % fue para necesidades básicas, como alimentación y suministros; y un 23,5 % para pagar el alquiler o la hipoteca.
Un 26% no puede asumir un imprevisto de 5.000 euros
Como consecuencia de esa falta de ahorro, los hogares tienen dificultades para hacer frente a los imprevisto. Un 26% declara que no podría asumir un imprevisto de 5.000 euros, mientas que el 11% ni siquiera podría afrontar uno de 1.000 euros. A esto se añade que un 7,2% tendría dificultades incluso ante un imprevisto de 500 euros, reflejando así «la fragilidad financiera extrema de una parte considerable de la población».
En el ámbito del consumo responsable, el estudio señala que las decisiones vinculadas a la sostenibilidad se ven condicionadas cada vez más por el coste. En concreto, el 56% de los hogares identifica el precio como la principal barrera para elegir opciones sostenibles en alimentación. Pese a ello, la disposición al cambio es mayoritaria, pues solo el 11,3% afirma no estar dispuesto a modificar hábitos de consumo para ser más sostenible.
