Publicado: agosto 12, 2026, 3:30 am
Un bebé de 17 meses llega a urgencias del hospital Sant Joan de Déu de Sant Boi (Baix Llobregat) derivado desde su centro de atención primaria. Presenta vómitos, diarrea y un cuadro de deshidratación; llora sin lágrimas y, ya en el hospital, sufre una breve convulsión antes de recuperarse tras la intervención del equipo sanitario. “Había pasado varias horas en la playa con su familia y sufrió un desequilibrio de electrolitos después de ingerir una cantidad considerable de agua de mar mientras jugaba con sus hermanos”, explica un miembro del equipo que lo atendió.
