Publicado: diciembre 17, 2025, 8:51 am
América Latina se mantiene como la región más desigual del planeta; la dependencia con el deteriorado imperio del norte se acentúa; el “péndulo” se mueve hacia la extrema derecha en un indigerible proceso en el que los más golpeados por las políticas neoliberales irracionalmente votan a favor de sus verdugos (Argentina y Chile, con los herederos de Videla y Pinochet, por ejemplo), mientras Trump amenaza a propios y extraños, y arma su propia Operación Cóndor en buena parte del sur continental; y la economía de la zona –al igual que la estadunidense, que se mantiene en desaceleración– de plano no levanta. Nada grato, amén de repetitivo, panorama para la denominada Patria Grande, al parecer condenada a nunca salir del hoyo.
