Publicado: abril 1, 2026, 3:00 am
Aunque no siempre se recuerda, la boca está llena de bacterias: algunas beneficiosas y otras perjudiciales. A veces, las bacterias dañinas pueden provocar infecciones e inflamación de las encías, así como caries. Estos problemas, que se localizan en la boca, pueden estar asociados a otros órganos, como el corazón y los vasos sanguíneos.
¿Una mala higiene bucal causa problemas cardíacos?
En 2018, se presentó un estudio de investigación en las Sesiones Científicas Anuales de la Asociación Americana del Corazón en Chicago. Los resultados sugirieron que cepillarse los dientes durante al menos dos minutos y al menos dos veces al día se asociaba con un menor riesgo de infarto, menos probabilidad de insuficiencia cardíaca o de accidente cerebrovascular. De hecho, el riesgo se redujo en más de un 30% ven comparación con cepillarse los dientes con menos frecuencia y durante menos tiempo.
«Si no te lavas los dientes puedes acabar con una infección en el corazón«, advierte Aurelio Rojas, cardiólogo. Una mala higiene bucal se asocia con diversas enfermedades cardiovasculares, como la enfermedad arterial coronaria, la obstrucción arterial y el accidente cerebrovascular. Muchos creen que esta asociación se debe a una mayor inflamación en todo el cuerpo que se produce en personas con una higiene bucal deficiente. Sin embargo, no existe una relación causal; tener una mala higiene bucal no implica necesariamente padecer una enfermedad cardíaca, ni viceversa.
De la boca al corazón
Las encías no son una barrera aislada. El cardiólogo lanza un aviso: «Recuerda que tus encías están conectadas con tus vasos sanguíneos«. Esto significa que, cuando hay una infección bucal, las bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo y viajar a otras partes del cuerpo. En los casos más graves, pueden incluso llegar al corazón y provocar una endocarditis, una infección seria que implica la acumulación de bacterias y pus en su interior. «Una de sus puertas de entrada es tu boca», subraya.
Un problema poco frecuente pero grave
No es habitual pero el riesgo existe. Aurelio Rojas advierte que «ocurre en 10 de cada 100.000 personas al año». Aun así, insiste en que las consecuencias pueden ser muy graves si no se detecta y trata a tiempo.
Para ilustrarlo, menciona un caso real: «un chico de 30 años que empezó con un dolor bastante intenso en la muela». La infección avanzó, apareció pus y, días después, comenzaron síntomas como fiebre, malestar general y dificultad para respirar. El diagnóstico final fue una infección en el corazón. «Y si no se trata a tiempo, las consecuencias pueden ser gravísimas», advierte.
Lavarse los dientes marca la diferencia
La parte buena de todo esto es que estos riesgos se pueden evitar con hábitos básicos. «Todo por no lavarse los dientes y no ir al dentista al menos cada seis meses«, resume el experto. Entre las recomendaciones clave están: cepillarse los dientes correctamente y con frecuencia, utilizar hilo dental y acudir a revisiones periódicas.
Además, en personas con problemas cardíacos previos, puede ser necesario extremar las precauciones. «Cepíllate bien, utiliza hilo dental y si ya tienes problemas de corazón, consulta con tu médico. Puede que necesites profilaxis antibiótica para el corazón antes de ir al dentista», concluye Aurelio Rojas.
