Publicado: noviembre 3, 2026, 7:44 am
El telescopio espacial Swift de la NASA tuvo que acelerar la degradación de su órbita hace año y medio por el aumento de la actividad solar y, ante dicho escenario, la agencia espacial estadounidense puso en marcha un plan para evitar que el observatorio entrase de manera incontrolada en la atmósfera de la Tierra, recurriendo a la sonda LINK de la compañía Katalyst Space con el objetivo de elevar su órbita.
Pese a que el lanzamiento de LINK fue un éxito y la nave logró establecer comunicación con la Tierra, posteriormente experimentó problemas con su sistema de control y se produjeron interrupciones intermitentes en las comunicaciones. Frente a este contratiempo, la NASA y Katalyst Space trabajaron conjuntamente en distintas alternativas para detener la rotación de la nave, actualizar su sistema de navegación y evaluar la posibilidad de aproximarse a Swift para capturarlo. Sin embargo, el problema persistió y la NASA tuvo que cancelar el intento de rescate.
Como resultado, Swift ha ido perdiendo altura y se esperaba que reingresara en la Tierra de forma incontrolada a finales de 2026, aunque, hace escasos días, la NASA dio a conocer que el telescopio espacial entró en modo seguro y puso fin a las operaciones antes de preparar su reentrada. Ahora, en un comunicado reciente, la agencia espacial estadounidense ha confirmado que se espera que Swift reingrese a la atmósfera terrestre el miércoles 4 de noviembre, casi 22 años después de su lanzamiento.
Quedan horas para que el telescopio Swift reingrese en la atmósfera
La NASA revela que, este lunes 2 de noviembre, la Fuerza Espacial de Estados Unidos predijo que la nave espacial de aproximadamente 1.450 kilos reingresaría a la atmósfera alrededor de las 9:30 hora española peninsular del 4 de noviembre, «con una incertidumbre de 11 horas».
Acorde a la información compartida, se espera que la mayor parte de la nave se desintegre al atravesar la atmósfera y se prevé que algunos componentes sobrevivan al reingreso, teniendo en cuenta que «la ubicación del reingreso de los componentes supervivientes puede variar de un hemisferio a otro y depende del momento del reingreso». Además, debido a la baja inclinación de Swift, la ubicación del reingreso de los fragmentos supervivientes se limita a un rango entre los 20,6 grados de latitud sur y los 20,6 grados de latitud norte.
No obstante, la NASA destaca que el riesgo de que alguien en la Tierra sufra daños es improbable, —»aproximadamente 1 entre 2100″—, aunque, por ahora, continúa monitoreando el reingreso y actualizando las predicciones junto a la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
