Publicado: septiembre 28, 2026, 1:09 pm
Un mito muy extendido entre la población es que los paneles solares no funcionan en invierno. Sin embargo, a pesar del frío o de las menos horas de luz, se sigue generando energía fotovoltaica y esta no se apaga. Así, la realidad es que la energía solar funciona durante todo el año y, al igual que el calor extremo puede ser perjudicial, durante los días nublados se continúa produciendo electricidad a un buen ritmo.
A pesar de que hay menos tiempo de iluminación, los sistemas de energía fotovoltaica están diseñados pa captar la luz solar y no el calor. Además, compensan las variaciones en la producción energética a lo largo del año. En resumen, la única condición que necesitan los paneles solares es recibir la luz de forma directa en una cantidad suficiente.
Los paneles solares funcionan por la luz y no por el calor
Lógicamente, en invierno los paneles solares rinden menos porque hay menos horas de sol. Por ello, la producción, tanto la diaria como la mensual, es más baja aunque se opere de forma eficiente. En este sentido, eficiencia y producción no es lo mismo: la primera es la capacidad de convertir la luz en electricidad, mientras que la otra es la suma de la conversión a lo largo del día.
Además, destacan otros factores como la orientación, inclinación, ubicación, sombras y cualquier otro aspecto que incida en la recepción de la luz por parte del aparato. Por último, las baterías de almacenamiento de energía excedente son otro sistema eficiente para la producción de energía.
Otra cuestión es la nieve. A pesar de no ser un elemento prohibitivo en la recolección de energía fotovoltaica, el riesgo es que una capa de nieve bloquee la radiación y caiga la producción. Este es un efecto puramente óptico y temporal. Así, la falta de luz por una superficie tapada es la causante del apagado del sistema. Una vez retirada, vuelve a trabajar con normalidad. Por consiguiente, lo que hay que tener en cuenta a la hora de colocar un panel solar en la montaña es su seguridad y la acumulación y no tanto la producción.
Los consejos prácticos
En esta línea, algunos consejos prácticos que recomiendan desde portales especializados en energía para maximizar la producción son mantener limpios los paneles, revisar la inclinación, utilizar baterías de almacenamiento o invertir en un sistema eficiente. También existen algunas claves prácticas para el usuario, como que el frío no apaga las placas, la degradación típica es inferior al 1% anual.
De esta forma, la energía fotovoltaica deja de ser estacional, siendo una fuente fiable de electricidad limpia y sostenible. Así, con el mantenimiento adecuado y una instalación bien diseñada, puedes reducir la dependencia de las convencionales y reducir la factura de la luz hasta en las estaciones más frías.
