Publicado: septiembre 22, 2026, 1:02 pm
En un contexto internacional convulso y con el comercio internacional patas arriba, la economía española ha sido capaz de llevar sus exportaciones a un nuevo máximo histórico. Los datos del informe mensual de comercio exterior que ha publicado este martes el Ministerio de Economía muestran que las empresas españolas exportaron bienes por valor de 35.554 millones de euros el pasado julio. Una cifra sin precedentes que supone un incremento del 3% respecto al mismo mes del año anterior.
Sin embargo, las importaciones crecieron al doble de ritmo (6%), ensanchando así el déficit comercial que caracteriza a la economía española. Así, el país importó bienes por valor de 40.678 millones en julio, lo que provocó que el saldo negativo se amplíe hasta los 5.224 millones de euros. Se trata del déficit comercial más elevado desde julio de 2022, cuando las importaciones se dispararon por los altos precios del crudo y del gas por la guerra en Ucrania.
Si se pone el foco en el acumulado anual hasta julio, las ventas al extranjero alcanzaron un total de 236.587 millones de euros, un máximo también en esta comparativa. En lo que llevamos de 2026 las exportaciones han crecido un 2,2%, el mejor registro desde el año 2023. Sin embargo, las compras procedentes del extranjero lo han hecho mucho más rápido. Se han incrementado por encima del 5% en 2025 y 2026 hasta alcanzar los 274.592 millones este año. El déficit comercial acumulado hasta la fecha se sitúa en 38.005 millones, también un nuevo máximo desde el año 2022.
La tasa de cobertura -que refleja hasta qué punto las exportaciones están equilibradas con las importaciones- se sitúa en el 86,2%, de nuevo, otro mínimo desde el año 2022.
El crecimiento de las exportaciones españolas se explica casi en exclusiva por el incremento del comercio de productos energéticos. En julio, las ventas internacionales de energía se dispararon un 61% hasta alcanzar los 3.319 millones en plena crisis por la guerra en Irán. En cambio, la exportación del resto de productos se redujo un 0,7%. Por el contrario, las importaciones de productos energéticos aumentaron un 13,4% hasta alcanzar los 5.318 millones de euros.
El desequilibrio energético sigue siendo uno de los principales factores detrás del déficit comercial de España. En lo que llevamos de año, el saldo negativo de este tipo de productos se sitúa en 19.557 millones de euros, prácticamente la mitad de toda la brecha. Sin embargo, por ahora el déficit energético solo se ha incrementado un 3,1% pese al fuerte impacto que está teniendo la guerra en Irán.
¿Por qué empeora el déficit comercial?
Si se busca a los sospechosos detrás del deterioro en la balanza comercial aparecen tres grandes nombres: el automóvil, el sector químico y los bienes de equipo. Mientras que en el ámbito geográfico empeora el déficit comercial con Asia (y, en particular, con China) y se estrecha el superávit con Europa.
El caso de la industria automovilística, uno de los sectores exportadores más potentes del país, es especialmente llamativo. En lo que llevamos de año, las ventas en el extranjero (30.087 millones) apenas se han incrementado en un 1%, mientras que las importaciones se han disparado un 12%, hasta alcanzar los 30.554 millones. El resultado es que, por primera vez desde la pandemia, la balanza comercial del sector apunta a ser deficitaria.
En lo que respecta a la industria química, el déficit comercial se ha agravado por el desplome de las exportaciones, que acumulan una caída del 8,7%. Las compras al extranjero también se han reducido un 2,8% en lo que llevamos de año, pero la caída ha sido mucho menos acusada.
El tercer sector donde más se incrementa el desequilibrio comercial es el de los bienes de equipo (maquinaria, telecomunicaciones, motores, transporte…). En este caso, aunque las exportaciones españolas crecen un 5%, las importaciones lo hacen un 7,5%.
En el ámbito geográfico, el incremento del déficit comercial con Asia explica la mayor parte del mayor saldo negativo en la balanza comercial española. La diferencia entre exportaciones e importaciones fue de 43.807 millones, 5.700 millones más que a estas alturas del año pasado. Dentro de Asia, llama la atención el caso de China, donde las exportaciones españolas se redujeron un 3,3%, mientras que las importaciones del gigante asiático crecieron un 10,1%, desequilibrando aún más una balanza comercial que ya está totalmente inclinada al lado chino.
En Europa, donde España concentra el 74% de sus exportaciones, las ventas al extranjero apenas se incrementaron un 2,6% en lo que llevamos de año, mientras que las importaciones crecieron un 5,2%. Mientras que en América, se redujeron muy levemente las exportaciones y apenas se incrementaron las importaciones.
Llama la atención cómo las exportaciones de España hacia Estados Unidos crecieron un 1,8%, mientras que las importaciones procedentes del país se redujeron un 3%. Algo que ha contribuido a reducir ligeramente el déficit comercial que España mantiene con Estados Unidos.
