Publicado: septiembre 21, 2026, 3:30 am
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha comprometido a cumplir con el objetivo fijado por ley de destinar el 6% del Producto Interior Bruto (PIB) a educación. El Ejecutivo catalán no ha puesto fecha a esa meta. La comunidad educativa y los expertos temen que la falta de un horizonte claro y, sobre todo, las estrecheces presupuestarias impliquen que ese propósito se quede en un brindis al sol. Llegar a ese umbral supone destinar al menos 7.750 millones de euros (un 65% más), procedentes en su mayor parte de las arcas autonómicas. Para empezar, los 4.686 millones de euros procedentes de la reforma del modelo de financiación —si se acaba aprobando— no bastan. Máxime cuando el Gobierno catalán ha asumido también incrementar el gasto para sanidad, vivienda, residencias o cultura.
