Publicado: julio 16, 2026, 1:52 pm
Bruselas echa de nuevo el cerco contra Google y la Comisión Europea ha emitido dos conjuntos de medidas para que la compañía acate y respete con ellas la legislación comunitaria, en concreto la ley de mercados digitales (DMA, por sus siglas en inglés): el Ejecutivo comunitario impone al gigante tecnológico la apertura del sistema Android a la IA de la competencia y también le insta a compartir sus datos de búsqueda. La Comisión ha explicado que el objetivo de las primeras medidas de especificación es garantizar que «los servicios de IA de los competidores puedan competir con los propios servicios de IA de Google, como Gemini, al tener el mismo acceso a las funciones en los dispositivos Android de Google». También quiere Bruselas, dice el comunicado, «reequilibrar el terreno de juego otorgando a los motores de búsqueda de terceros acceso a los datos de búsqueda que solo Google Search puede recopilar a gran escala».
«La sociedad está atravesando una profunda transformación digital. Debemos velar por que ese proceso sea justo y garantizar que nuestros ciudadanos tengan opciones. Nuestra decisión ayudará a los competidores más pequeños, a los motores de búsqueda o a los asistentes de inteligencia artificial a competir y ofrecer esas opciones, al tiempo que se protege la privacidad de los usuarios», ha defendido tras la decisión la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Ribera.
Ahora mismo, en los teléfonos Android, los asistentes de IA de la competencia solo tienen un acceso restringido a funciones clave del sistema operativo Google Android. Sin este acceso, los asistentes de IA alternativos no compiten en igualdad de condiciones con los servicios de IA propios de Google, que tienen acceso total. Por lo tanto, los asistentes de IA de terceros ven limitada la forma en que pueden ofrecer sus servicios innovadores, lo que los hace menos atractivos para el 60% de los usuarios de la UE que tienen un dispositivo Android, según calcula el propio Ejecutivo comunitario.
La decisión, recalca la Comisión, «garantizará que los usuarios puedan activar su asistente de IA preferido mediante comandos de voz, de forma similar al comando Hey Google». Los usuarios podrán utilizar asistentes de IA de terceros para realizar acciones en aplicaciones en su nombre; por ejemplo, podrán delegar tareas como reservar un taxi, recibir sugerencias de respuestas relevantes en aplicaciones de chat o preguntar al asistente de IA sobre un lugar visitado recientemente. «Es importante destacar que las medidas incorporan salvaguardias robustas para garantizar la protección de la privacidad de los usuarios, la integridad del dispositivo y la seguridad», concluye el comunicado.
La segunda decisión especifica cómo Google debe compartir los datos de búsqueda con otros motores de búsqueda. El intercambio de datos es crucial para el desarrollo y la optimización de motores de búsqueda de terceros, y, repite Bruselas, «ayuda a crear un campo de juego más equilibrado con Google Search y fomenta servicios de búsqueda innovadores, lo que incluye alternativas centradas en la privacidad».
La decisión proporciona orientación sobre varios aspectos clave que han hecho que la oferta de intercambio de datos de Google haya sido ineficaz hasta ahora. Por ejemplo, especifica que los chatbots de IA que ofrecen funciones de búsqueda son elegibles para recibir datos compartidos y que, sujeto a anonimización, Google debe compartir los mismos datos que recopila para optimizar sus propios servicios de búsqueda.
La decisión garantiza, además, «la anonimización de los datos de búsqueda mediante un método de varias capas desarrollado en estrecha colaboración con expertos en privacidad internos y externos, y en línea con el borrador de las Directrices Conjuntas sobre la interacción de la DMA y el RGPD». Al mismo tiempo, la decisión permite a Google evaluar, antes de compartir cualquier dato, si el intercambio con un tercero específico plantea riesgos graves de ciberseguridad y protección de datos, termina el Ejecutivo comunitario.
La Comisión insiste en que las medidas Westablecen una fórmula justa para calcular el precio de los datos compartidos y un proceso transparente para acceder a ellos. El objetivo es permitir que las empresas ofrezcan a los usuarios europeos una gama de opciones más amplia y rica en funciones, tanto en servicios de IA en Android como en servicios de búsqueda».
Las decisiones de especificación son legalmente vinculantes. Google debe empezar a compartir datos de búsqueda con proveedores de motores de búsqueda elegibles a partir de enero de 2027. Los usuarios comenzarán a beneficiarse de los cambios en Android a partir de julio de 2027. Estas decisiones respetan plenamente los derechos de defensa de Google y permanecen sujetas a un control judicial independiente.
