Cuidado con la ameba 'comeojos': por qué bañarse con lentillas es un peligro - Mexico
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Cuidado con la ameba 'comeojos': por qué bañarse con lentillas es un peligro

Publicado: julio 1, 2026, 11:24 pm

Bañarse en piscinas, playas, lagos, parques acuáticos o incluso en la ducha con lentillas es un peligro. Este gesto incrementa significativamente el riesgo de patologías oculares. Y entre las más preocupantes se encuentra la queratitis por Acanthamoeba , una infección corneal poco frecuente causada por una ameba microscópica presente en diferentes entornos acuáticos (agua dulce, salada, jacuzzis e incluso en el agua corriente ). Su incidencia es baja, pero puede llegar a ser muy grave y la mayoría de los casos se concentran en usuarios de lentes de contacto. Dolor ocular intenso, enrojecimiento persistente, fotofobia (sensibilidad a la luz), visión borrosa, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo continuo son los signos de alerta más habituales. Sus síntomas iniciales pueden confundirse con otras patologías oculares, pero es una de las infecciones corneales más complejas de diagnosticar y tratar. En los casos más graves, la infección puede provocar cicatrices corneales permanentes, pérdida severa de visión e incluso la necesidad de un trasplante de córnea. «La queratitis por Acanthamoeba es poco frecuente, pero cuando aparece puede tener consecuencias muy graves para la visión. Lo preocupante es que su principal factor de riesgo es un gesto tan cotidiano como bañarse con lentillas», advierte la doctora Paloma Martínez de Carneros, especialista y directora de la Clínica Martínez de Carneros. La razón por la que meterse al agua con lentillas es un riesgo es que éstas pueden actuar como una superficie de adhesión para los microorganismos presentes en el agua, lo que facilita su permanencia en contacto con la córnea y aumenta las posibilidades de infección. «No solo hablamos de piscinas mal mantenidas. El riesgo puede estar en cualquier entorno acuático : playas, ríos, lagos, spas e incluso en la ducha», añade. Aunque su incidencia global sigue siendo baja, los especialistas han observado un incremento progresivo de casos en los últimos años vinculado al aumento del uso de lentes de contacto y a determinados hábitos de riesgo. De hecho, recientemente se ha aprobado en Europa el primer tratamiento específicamente desarrollado para la queratitis por Acanthamoeba, considerado un hito en oftalmología. Lo mejor es siempre prevenir. Para ello, lo recomendable es retirar siempre las lentillas antes de entrar en el agua , evitar bañarse con lentes de contacto en piscinas, playas, ríos o spas; no ducharse con las lentillas puestas en los ojos; no limpiar ni conservar las lentes con agua, siempre con líquido específico para lentillas; lavarse bien las manos antes de manipularlas; sustituir periódicamente los estuches portalentillas; utilizar gafas de natación graduadas cuando sea necesario y acudir al oftalmólogo ante cualquier molestia ocular tras la exposición al agua. «Nuestro mensaje es muy claro: si vas a entrar en el agua, las lentillas deben quedarse fuera. Es una medida sencilla que puede evitar complicaciones muy graves», concluye la doctora Paloma Martínez de Carneros.

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