Publicado: mayo 26, 2026, 9:12 am
Jonathan Andic, hijo del fallecido fundador de Mango, ha anunciado este martes en una «carta abierta» a la plantilla que deja temporalmente sus cargos en la compañía, aunque conservará sus responsabilidades en los «proyectos familiares, empresariales y sociales». El objetivo de esta decisión es centrarse en defender su inocencia.
En la misiva, remitida a la agencia EFE por portavoces autorizados de la familia, el hasta ahora vicepresidente de Mango argumenta que la «atención y el foco» que exige su defensa en el proceso judicial, tras su imputación por el presunto homicidio de su padre, le impide «mantener el alto compromiso» que exigen sus responsabilidades en la compañía.
Andic fue detenido la semana pasada, y puesto en libertad bajo fianza de un millón de euros, por su presunta relación con el homicidio de su padre, quien falleció el 14 de diciembre de 2024 al caer desde una altura de más de 100 metros en una excursión en la montaña de Collbató (Barcelona) en la que le acompañaba su hijo.
Jonathan declaró que la muerte fue accidental y explicó que caminaba por delante de su padre, cuando escuchó el ruido de un desprendimiento de piedras. Contó que se giró entonces, pero ya solo pudo ver cómo su progenitor resbalaba por la montaña y caía.
Una caída previa como argumento para su defensa
Este martes se ha sabido que el fundador de Mango, Isak Andic, sufrió una caída en Barcelona, tres meses antes de su muerte, en diciembre de 2024. Según avanzaban fuentes de la investigación a El Periódico, la defensa de Jonathan apuntará esa caída previa de su padre, que se produjo en la sede de Mutua Universal, en Barcelona, como argumento para demostrar su inocencia e incidir en la versión de que Isak Andic murió de forma accidental.
En el auto que fijó a Andic una fianza de un millón de euros para evitar la prisión, la jueza enumera el «cúmulo de indicios» que, a su parecer, abonan la hipótesis de los Mossos de que planificó el homicidio de su padre, el hombre más rico de Cataluña. A partir de los informes de la policía, que interrogó al entorno de los Andic y analizó los mensajes telefónicos que padre e hijo intercambiaron, la jueza instructora apunta como móvil del supuesto homicidio a la mala relación entre ambos y a la «obsesión» de Jonathan por el dinero.
