Publicado: mayo 23, 2026, 9:23 am
Acaba la proyección, el equipo de la película se pone en pie para saludar al público, que a su vez también se levanta para dedicar una ovación al filme, y en ese instante arranca una extraña coreografía: un cámara entra directo a la fila en la que las estrellas lloran y celebran el recibimiento, gestos que se retransmiten en directo en la pantalla del teatro Lumière, epicentro del festival de Cannes, y un puñado de periodistas ponen en marcha sus cronómetros: ha llegado el momento del último truco de marketing, el timo de las standings ovations en el certamen francés.
