Publicado: mayo 13, 2026, 4:14 pm
Talgo da cuenta de sus primeros resultados bajo la nueva etapa directiva y accionarial encabezada por el empresario vasco y presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga. El fabricante de trenes de alta velocidad se anotó en el primer trimestre ingresos de 172 millones de euros, lo que supone un 11,7% más que la cifra registrada hace un año, según ha comunicado este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)-.
La documentación facilitada por la compañía al supervisor no refleja el beneficio neto, pero sí comparte un resultado bruto de explotación (Ebitda) que se redujo a 9,8 millones frente a los 13,6 millones que se anotó en esta partida en el trimestre comparable de 2025. No obstante, sin considerar extraordinarios, el Ebitda de Talgo habría sido de 12,3 millones, con un margen resultante de 7,1%.
En línea con resultados anteriores, Talgo volvió a constatar el buen momentum que atraviesa el sector con una cartera de pedidos récord que rebasó los 5.600 millones a cierre de marzo (y asciende a 6.400 millones al incluir el contrato de 756 millones adjudicado en Suecia para el suministro de una flota de trenes).
De cara al conjunto del ejercicio, la empresa espera situar sus ingresos en una horquilla de entre 700 y 800 millones de euros y lograr nuevas adjudicaciones por valor de entre 1.500 y 2.000 millones, respaldada por un horizonte de oportunidades comerciales de 14.000 millones en los próximos dos años, con más del 80% concentrado en Europa.
En el plano industrial, la compañía destaca la entrega de unidades adicionales para los operadores danés DSB y alemán DB conforme a los plazos establecidos, y el arranque de la fabricación de las primeras composiciones del proyecto para Flix en Alemania. El área de mantenimiento también registró un crecimiento notable, impulsado por los contratos en Arabia Saudí y Uzbekistán.
Entre las adjudicaciones más relevantes figura el encargo de Saudi Arabia Railways para la fabricación de 20 trenes de muy alta velocidad junto con servicios de mantenimiento, por un importe conjunto de 1.332 millones de euros, así como el contrato con los ferrocarriles uzbekos para el mantenimiento de su flota de seis trenes Talgo durante una década, valorado en cerca de 80 millones.
