Publicado: abril 13, 2026, 3:32 pm
HungrÃa no es que esté más cerca de la UE, es que se siente parte de ella. Eso es lo que sale del mensaje de Peter Magyar tras su victoria electoral de este domingo frente a Viktor Orbán y eso fue lo que reafirmó el primer ministro electo en rueda de prensa desde Budapest este lunes. En varias horas de comparecencia, el lÃder de Tizsa ha asegurado que el paÃs tendrá «un cambio de régimen» tras 16 años de Fidesz en el poder y ha asegurado que el lugar de los suyos «era, es y será» en Europa. Además, se abre al diálogo con Moscú y prioriza la llegada de los fondos comunitarios a Budapest tras los bloqueos de Orbán.
«La geografÃa es la geografÃa», dijo sobre hablar con Moscú -y consideró al Estado ruso un «riesgo» para la seguridad europea-, pero le recordó a Putin una cosa: «No seremos amigos». Se alejó asà rápidamente de las polÃticas de Orbán, que se habÃa convertido en el caballo de Troya del Kremlin dentro de la Unión Europea. En ese punto, Magyar comparó las elecciones de este domingo con el referéndum para la adhesión de HungrÃa al bloque comunitario, que tuvo lugar en 2003. «Quizás lo más importante que decidieron fue que el lugar de HungrÃa era, es y será en Europa«, dijo sobre los comicios, que le han dado a su partido una mayorÃa de dos tercios en la Asamblea Nacional, margen suficiente por ejemplo para realizar reformas constitucionales. Y se alejó también de EEUU: «No voy a llamar a Trump, pero si alguien de su Administración me llama estaré disponible», apuntó.
El recién elegido sabe que ha derrotado a Orbán, pero no todavÃa a su sistema iliberal. «Haremos todo lo posible para garantizar que esta sea realmente una nueva era, ya que los húngaros votaron no solo por un nuevo gobierno, sino por un cambio de régimen completo», sostuvo ante los periodistas, a quienes aseguró que hasta ahora el paÃs habÃa estado gobernado «por un grupo criminal organizado», en referencia Fidesz. Y tendrá por tanto que reconstruir la relación con Bruselas, con la mirada puesta en los fondos europeos que Budapest mantiene congelados por la deriva de Orbán.
Sobre los rescoldos del ‘orbanismo’, Magyar acusó en rueda de prensa también al hasta ahora ministro de Exteriores, Peter Szijjárto, de destruir documentos relacionados con las sanciones de la Unión Europea, presuntamente vinculadas a Rusia. Szijjárto estaba en el foco por una investigación que descubrió que pasaba información desde dentro de las cumbres europeas a su homólogo ruso, Sergei Lavrov. Al mismo tiempo, mostró signos de apertura. «Antes las conferencias de prensa funcionaban de manera que los medios de propaganda hacÃan preguntas que les eran escritas por el Gobierno. Ahora daremos la palabra a los medios húngaros que aún son independientes», espetó.
En esas reformas prima por ejemplo una de la Constitución que limitará limitará la jefatura de Gobierno a dos mandatos, lo que excluirá un retorno al poder de Viktor Orbán, quien gobernó durante cinco mandatos desde 1990 y aseguró en la noche electoral que «no se rendirá» y que liderará la oposición en la próxima legislatura. Asimismo, Magyar iniciará el proceso para que su paÃs vuelva a unirse a la Corte Penal Internacional (CPI) después de que el Ejecutivo de Orbán retirase la membresÃa en 2025.
Magyar ha prometido ser constructivo. «No vamos a ir allà a pelear», dijo sobre su relación con la UE, aunque añadió que defenderá «siempre los intereses nacionales». Pero desde el diálogo y no con confrontación. Asimismo, aboga por contar con estructuras europeas «más ágiles» para que Europa pueda «tener una voz fuerte» en el contexto geopolÃtico actual. De hecho, su tercer viaje ya programado tras Polonia y Austria será a la capital comunitaria para «disponer de los fondos que nos pertenecen», dijo también. En este sentido, en la noche electoral ya habló con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para asegurarle una cooperación leal, esa que no ha tenido el bloque comunitario con Orbán. Magyar, como eurodiputado que ha sido desde 2024, conoce las dinámicas de la Unión.
La clave está precisamente en que se desbloqueen los fondos europeos que son de HungrÃa y que están congelados por la deriva de Fidesz. El bloqueo se debe a problemas relacionados con el Estado de derecho, corrupción y falta de independencia judicial y afecta a casi 30.000 millones de euros entre unas partidas y otras; por ejemplo, en torno a 10.000 millones corresponden al fondo de recuperación posCovid y otro tanto a fondos de cohesión, de los cuales HungrÃa sigue siendo uno de los principales receptores entre los 27.
La llegada de Magyar también es un impulso para Ucrania. «Ucrania siempre ha buscado relaciones de buena vecindad con todos en Europa y estamos listos para avanzar en nuestra cooperación con HungrÃa. Europa y cada nación europea deben fortalecerse, y millones de europeos buscan cooperación y estabilidad», reaccionó su presidente, Volodimir Zelenski, tras la victoria de Magyar, con quien espera «empezar a trabajar» desde ya. Y es que la causa de Kiev ha sido clave también en la campaña, con Fidesz chantajeando a Ucrania con el dinero y con la energÃa.
No pondrá problemas el nuevo primer ministro en que se desbloqueen la ayuda de 90.000 millones a Ucrania con cargo a las cuentas de la UE y el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, vetadas ambas iniciativas por el Gobierno saliente. Eso sÃ, Magyar ha asegurado que trabajará para que no se dañe el suministro energético hacia su paÃs y ha apoyado la decisión de Orbán de que su paÃs no participe en el préstamo. Tampoco está a favor de una «vÃa rápida» para la entrada de Ucrania en la Unión.
Reacciones de satisfacción en los socios europeos
En el nuevo panorama la UE y los lÃderes respiran aliviados, como reconoció precisamente el canciller alemán, Friedrich Merz. «Ahora todo será mucho más sencillo», sostuvo, en referencia sobre todo a las decisiones que se puedan tomar sobre Ucrania. Magyar quiere una «transición corta y rápida de poder» en HungrÃa, y eso esperan también el resto de socios europeos. «Hay mucho trabajo por hacer ahora que HungrÃa vuelve a la senda europea. Pero creo que también deberÃamos mirar las lecciones aprendidas dentro de la Unión», comentó al respecto Von der Leyen, que reclama acabar con la regla de la unanimidad en el bloque para «evitar más bloqueos sistémicos» como el que habÃa con Orbán.
La presidenta de la Comisión quiere «empezar a trabajar cuanto antes» con Magyar en los asuntos sobre Ucrania «y en muchos otros» como por ejemplo los fondos que corresponden a Budapest. «Europa es húngara sin ninguna duda. Los ciudadanos húngaros han hablado y han reclamado su camino europeo, es una victoria de las libertades fundamentales», añadió la dirigente alemana en una comparecencia desde Bruselas.
Desde el Gobierno español, el vicepresidente Carlos Cuerpo ha asegurado que la victoria de Magyar «es una victoria para Europa» porque se va, dijo, «el mayor lastre» de los últimos tiempos, en referencia a Viktor Orbán. Además, Cuerpo asume que con este cambio se puede «avanzar» junto a HungrÃa en la agenda europea. «Eso es una muy buena noticia», esgrimió el también titular de EconomÃa en una entrevista en Onda Cero. En la misma lÃnea se habÃan pronunciado ya tanto el propio Pedro Sánchez como el presidente francés, Emmanuel Macron.
Rusia, en cambio, no ha querido felicitar a Magyar. «Estamos interesados en construir buenas relaciones con HungrÃa, al igual que con todos los paÃses europeos», se ha limitado a decir el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, después de que el ganador apuntase que quiere «restaurar» un papel activo de HungrÃa tanto en la UE como en la OTAN, para lo que también tuvo contacto este lunes con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte. «Desafortunadamente, la reciprocidad con estos paÃses europeos no es posible de momento, pero Rusia está abierta al diálogo», se lamentó Peskov.
