Publicado: marzo 31, 2026, 3:00 am
El presidente de la Junta de AndalucÃa, Moreno Bonilla, con su convocatoria anticipada de las elecciones en su Comunidad Autónoma el próximo 17 de mayo, ha propiciado la minicrisis de Gobierno. Bien es cierto que dicha sustitución en el ministerio de hacienda de Montero por Arcadi España y el ascenso del Ministro de EconomÃa Carlos Cuerpo Caballero a la vicepresidencia primera deriva de la polÃtica de Sánchez de presentar a ministros como cartel electoral en algunas autonómicas.
Sea cierto o no que MarÃa Jesús Montero Cuadrado fuese un lastre para su Gobierno al no haber conseguido aprobar ni un solo presupuesto desde la formación del II Gobierno de Sánchez, dice poco de su capacidad polÃtica y menos técnica para llevar una cartera tan importante como la de Hacienda.
Desde la transición e incluso antes con Barrera de Irimo en el Gobierno aperturista de Arias navarro (el espÃritu del 12 de febrero), que luego resultó un fiasco para modernizar el régimen pasando por los excelentes ministros que tuvo Adolfo Súarez, tanto en EconomÃa con Enrique Fuentes Quintana y en Hacienda con Francisco Fernández Ordoñez y GarcÃa Diez, hasta Boyer y Carlos Solchaga con Felipe González o el mismo Pedro Solbes (El Padre Solbes con Zapatero), la competencia técnica de ahà en adelante no parece que haya sido la asignatura fuerte de los últimos Gobiernos.
Cristóbal Montoro fue ministro por accidente con Aznar al fallecer prematuramente VÃctor Mendoza Oliván, presidente del Instituto de Estudios Económicos. Pero con todas sus limitaciones logró sacar adelante ocho presupuestos incluidos los del Gobierno de Rajoy.
Es cierto que subió los impuestos en un Gobierno liberal debido al estado en que Zapatero dejó las finanzas del paÃs en 2011, pero no tenÃa la competencia de otros ministros de Hacienda, siempre caracterizados por el rigor y competencia en su materia.
Sánchez buscó en su primer Gobierno el aval en EconomÃa con Nadia Calviño en unos momentos en los que era necesaria la buena interlocución con la UE y nombró a una Consejera autonómica en Hacienda a la citada Montero, que habÃa desempeñado las carteras de Sanidad y Hacienda en la Junta de AndalucÃa con Gobiernos socialistas.
Montero ha sido una ministra poco académica para un ministerio como Hacienda, con escándalos como el de su número tres empitonado por la FiscalÃa anticorrupción y rumores de nepotismo. Arrabalera y populista no es el ejemplo de lo que debÃa ser al menos en otras circunstancias una ministra de Hacienda.
Deja una herencia que su sucesor tendrá que administrar a beneficio de inventario, puesto que es difÃcil que el exconsejero económico del Gobierno valenciano de Ximo Puig y exsecretario de PolÃtica Territorial, pueda enderezar el rumbo presupuestario, salvo que cambien las circunstancias, lo que no se espera, asà como la carga en profundidad de la reforma de la financiación autonómica con la aceptación de la llamada ordinalidad para Cataluña y que ahora tendrá que mejorar para Valencia si quiere tener algún triunfo en la manga para sus próximos cometidos electorales.
De igual modo está pendiente la modernización de nuestro sistema tributario, injusto se mire por donde se mire, donde solo importa la recaudación tal como se ha visto en los últimos años, negándose a la deflactación de la tarifa del IRPF, para cuadrar no se sabe qué cuentas y poder contentar a socios y electorado cautivo.
El ascenso de Carlos Cuerpo, un técnico comercial del estado competente a la vicepresidencia primera parece más cosmética que real, pues aunque presida la importante comisión delegada del Gobierno para asuntos económicos para embridar a lo socios de Sumar, en especial a Yolanda Diaz, siempre proclive a las polÃticas de endeudamiento sin parar en mayores reflexiones, el núcleo del poder sanchista no parece que pueda residir en Ministros de perfil técnico.
Ocurrió, algo parecido con Sara Aagesen al ascenderla a la Vicepresidencia Tercera y tapar el hueco de Teresa Ribera, una de las peores ministras salvo para las polÃticas de la Agenda verde, hoy en la Comisión europea, sin brillo particular que destacar.
Ya veremos el juego que da de sà el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España GarcÃa, que puede tratar de buscar visibilidad para ganar luego en las elecciones en la Comunidad Valenciana en mayo de 2027, granero de votos también por el numero de diputados al Congreso, si Sánchez pretende como parece ser repetir en Moncloa, per secula seculorum.
Bonne chance al nuevo vicepresidente primero y al nuevo ministro de Hacienda, que la van a necesitar, amigos lectores.
