Publicado: marzo 14, 2026, 11:27 am

«Este gran sufrimiento que siente desde hace años no es vivir, no se puede aguantar ni tolerar más (…). Mi padre no está tranquilo en ningún momento. Es un sufrimiento constante, una ansiedad constante, una depresión constante». Este es un fragmento de la carta que Sara Puig, de 31 años, escribió a la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC) órgano multidisciplinar de carácter administrativo que aprueba o deniega las peticiones de eutanasia para solicitar que conceda de una vez este derecho a su padre.
