Publicado: febrero 25, 2025, 7:07 pm
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Las iniciativas sobre el Sáhara Occidental y que pueden irritar a Marruecos vuelven a fracturar a los dos socios del Gobierno de coalición. Sumar ha conseguido sacar adelante con el voto en contra del PSOE que el Congreso de los Diputados tramite su propuesta de ley para conceder la nacionalidad española a los saharauis nacidos en el territorio cuando era colonia y luego provincia de España hasta el año 1976. Se calcula que podría haber entre 180.000 y 200.000 beneficiarios. Pues también se abre la puerta a que la reciban sus descendientes.
Este martes se ha vuelto a demostrar en el Congreso la soledad del PSOE en sus posiciones sobre el Sáhara. Y lo ha hecho cuando apenas quedan unas semanas para que se cumplan tres años del volantazo que dio Pedro Sánchez sobre la posición histórica en relación con la ex colonia. En ese giro diplomático para satisfacer las aspiraciones de Marruecos, el Gobierno asumió por primera vez el plan para convertir el territorio en una región más del reino alauí.
Con esa herida aún sangrando en el socio minoritario del Gobierno, que rechaza con toda contundencia ese giro, al igual que lo hace la inmensa mayoría del Congreso, la diputada de Sumar Tesh Sidi, que además es saharaui, ha recriminado al PSOE su actitud en todo lo que tiene que ver con su pueblo. «¿Qué le hemos hecho los saharauis [al PSOE] para que constantemente nos intenten borrar de la memoria histórica de este país?», ha espetado desde la tribuna.
Y es que, como ha recordado la parlamentaria del cupo de Más Madrid, el PSOE ya rechazó a finales de la pasada legislatura otra propuesta de ley similar que planteaba el acceso a la nacionalidad española de los saharauis que habían nacido bajo soberanía de España. Así, Tesh Sidi ha reivindicado ante el PSOE hacer «un ejercicio de memoria restaurativa para devolver a los nacionales su DNI» pero sobre todo un acto de igualdad de trato que permita que los demás saharauis nacidos más tarde puedan acceder a la nacionalidad española por el procedimiento rápido de dos años, como ocurre con los países de Latinoamérica o los sefardíes. Éste es uno de los puntos también destacados de la proposición de ley de Sumar.
La iniciativa se ha admitido a trámite pese a los recelos del PSOE gracias a una mayoría parlamentaria alternativa compuesta por PP, Sumar, ERC, PNV, Junts, EH Bildu, Unidas Podemos o BNG. Los socialistas se han quedado completamente solos votando en contra y Vox ha sido el único en abstenerse. El resultado: 195 votos a favor y 116 en contra.
El PSOE ha justificado su rechazo al texto en que no comparte el procedimiento «jurídico» y «técnico» que plantea Sumar. Conmina a su socio en el Gobierno y al resto de grupos de la Cámara a «volver al punto de partida» de una proposición no de ley de 2016 para «a partir de ahí ver las soluciones más oportunas». En concreto, estima que se tiene que buscar una cauce similar al que se dio a Guinea Ecuatorial, metiendo a ese país en la lista de ex colonias cuyos nacionales podían optar por el procedimiento abreviado de dos años.
El socialista Sergio Gutiérrez ha señalado que no es «conveniente» crear proceso «ad hoc» para situaciones similares porque «hay riesgo de caer en alguna contradicción jurídica». Así, ha apelado a reconducir la situación hacia el «consenso político» que hubo con Guinea Ecuatorial.
El diputado del PSOE ha tratado de limar asperezas con su socio y ha hecho hincapié en que también comparte los «lazos emocionales» y que es un debate «necesario» porque existe un «agravio», sin embargo, ha señalado que el camino tiene que ser otro y no esta norma.
El PP ha acusado al PSOE de «esconderse detrás de lo estrictamente jurídico» cuando este asunto es esencialmente «político». «A los saharauis ustedes les traicionan y les olvidan en sus aspiraciones de pueblo», ha reprochado Carmelo Barrio.
El diputado popular ha recriminado el giro de Sánchez respecto al Sáhara en estos años y ha exigido al Gobierno una rectificación por un cambio de criterio respecto a la posición histórica de España que se hizo en «extrañas circunstancias» y en un actitud «oscurantista».
En cuanto al contenido de la proposición de ley de Sumar, su articulado propone se propone la concesión de la nacionalidad española por carta de naturaleza a los saharauis nacidos en el territorio del Sahara Occidental bajo la administración de España hasta 1976 y se establecen los medios probatorios para su acreditación.
Se plantea, entre otros, el DNI, aunque esté caducado, certificado de inscripción en el censo para el referéndum del Sáhara expedido por Naciones Unidas o el de nacimiento expedido por las autoridades saharauis en los campamentos de refugiados en Argelia. También valen documentos de la etapa de la administración española.
Asimismo, se contempla la posibilidad de que los descendientes directos de los nacionalizados por la primera vía, en primer grado de consanguinidad, puedan optar por la nacionalidad española cuando la adquieran por el procedimiento de carta de naturaleza.
Un tercer punto importante es la inclusión de los saharauis entre los colectivos beneficiados por el plazo reducido de acceso a la nacionalidad por residencia. Con el cambio que se propone necesitarán sólo dos años de residencia legal en España para conseguirlo, al igual que sucede con países con lazos históricos con España, como los latinoamericanos.