Publicado: marzo 30, 2026, 12:08 pm

Aunque presume con orgullo de sus raíces madrileñas, Marta Pombo no ha podido evitar rendirse ante lo «espectacular» que le está pareciendo la Semana Santa de Málaga. Este fin de semana, la influencer aterrizó en la ciudad junto al resto del clan Pombo para disfrutar de las procesiones y, de momento, su experiencia no habría podido ser más transformadora.
«Lo que más me está gustando, que es lo que me está removiendo mucho por dentro, con un sentimiento que no sé describir, es ver la devoción absoluta de la gente: cómo lo viven, cómo miran a la Virgen, cómo están horas en la calle…», explicaba Marta ayer, día de Domingo de Ramos, a través de sus historias de Instagram, después de mostrar desde un balcón privilegiado parte del recorrido de ‘la Pollinica’ por las calles.
El sábado, la esposa de Luis Zamalloa y el resto de la familia se dejaron ver públicamente durante su visita a las casas de hermandad de la Esperanza y de la Congregación de Mena, donde no solo quedó impresionada de las dimensiones del trono, cuyo peso alcanza los 4.500 kilos, según explicó, sino que constató el sentimiento de «pertenencia», de «penitencia» y de «hermandad con absoluto amor» que se respira allí.
«¿De dónde sale eso? ¿Qué lo mueve? Solo puede ser Dios, efectivamente», comentaba la hermana mayor de María Pombo, antes de hacer énfasis en su especial devoción a la Virgen. «A la Virgen de Lágrimas y Favores le he pedido que cuide mucho de mi madre, que no solo es madre sino también hija», escribió desde sus stories, acompañándose de un vídeo grabado desde el balcón mostrando el paso procesional de la imagen mariana.
Poco después, la creadora de contenido madrileña, visiblemente emocionada, reapareció en Instagram para confesar el profundo impacto que había tenido en ella la experiencia. «No os voy a engañar que no contaba yo con emocionarme tanto con las procesiones porque yo, como ya sabéis, hace un tiempo que adopté la religión un poco a mi manera», explicaba ella, con los ojos aún enrojecidos.
En este sentido, la influencer señaló que no se esperaba conectar a tantos niveles «con la emoción de la gente y las bandas». «Estoy todo el rato muy sensible», continuó, destacando cómo su fe y su devoción a la Virgen habrían brotado al «delegar» en esta figura sus mayores preocupaciones, peticiones y favores. «En plan, ‘Madre, lo dejo en tus manos’. Con esa fe de que se los estoy dejando a una madre», expresó.
Desmarcándose de quienes tachan su actitud de «postureo», Marta decidió abrirse con sus seguidores una vez que llegó al hotel para hablar en más detalle de cómo, a raíz de sus actividades de voluntariado, generó un estrecho «vínculo de fe» hacia la Virgen de Lourdes. «O sea, soy su máxima fan y la tengo presente todos los días. De hecho, en mis embarazos siempre le digo ‘Madre, en tus manos dejo a mis hijas», apuntó.
Según explicó, este apoyo espiritual le serviría para lidiar con la falta de control y «vivir de una manera más tranquila» el embarazo y el parto. Y es que, cuando estaba a punto de dar a luz a sus mellizas, recibió un mensaje que le brindó «una sensación de paz» y una claridad para saber que, en ese instante, había dilatado lo suficiente y estaba preparada para tener un parto «precioso», en sus propias palabras.
«De repente estaba ahí con los ojos cerrados, se puso todo en blanco y una voz, que para mí era la Virgen, me decía ‘hija mía, ya estoy aquí, he venido a acompañarte, ha llegado el momento», relató ella.
