Publicado: agosto 19, 2026, 6:10 am

La bolsa española se erige como la favorita para los gestores de fondos. Casi uno de cada cuatro elige al parqué español como su apuesta por excelencia para los próximos doce meses, por delante incluso de la renta variable alemana (elegida por un 18%), mientras el parqué francés se coloca como el ‘farolillo rojo’. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden de la última Encuesta de gestores de fondos europeos de Bank of America (BofA), realizada entre el 7 y el 13 de agosto a un total de 203 panelistas que gestionan activos por valor de 581.000 millones de dólares.
Los máximos históricos no asustan a estos profesionales, que son los encargados de administrar el dinero de los inversores, y exhiben optimismo a pesar de la incertidumbre geopolítica. Parte de estas preferencias descansan en el hecho de que la banca se postula por consenso como uno de los sectores por excelencia. Los seis grandes bancos españoles (BBVA, Banco Santander, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja) representan más del 40% del selectivo.
El Ibex 35, el índice más representativo de la bolsa nacional, se mueve sobre el nivel de los 20.000 puntos tras acumular un alza superior al 15% en lo que va de 2026. Repunte que se apoya, principalmente, en estos citados valores, cuyo ‘rally’ llega a batir al propio índice (+25%). Los analistas, que son los que asesoran, mientras que los gestores son los que finalmente ejecutan esas inversiones, ven al selectivo por encima de los 21.100 puntos, que se traduce en un potencial del 5,2%.
A escala europea, mencionan la necesidad de posicionarse también en otros valores como los industriales, así como las ‘utilities’, que engloban aquellas compañías dedicadas a servicios básicos, la industria aseguradora y las cotizadas de pequeña capitalización. En contraste, infraponderan automóviles y energía, a pesar de que el repunte en la cotización del crudo y la inflación energética figuran entre los grandes riesgos para la estabilidad económica en el momento actual.
Cabe recordar que BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, coloca al mercado español como una de sus prioridades de inversión para este segundo semestre. La evolución del mercado laboral y el crecimiento de la actividad económica por encima de sus países vecinos, abonan el caldo de cultivo para que España figure en el radar de los inversores.
En un informe anterior, Bank of America destaca la resistencia de la deuda de los países periféricos, especialmente, la española, que ha mostrado una resistencia mayor a la habitual en los últimos episodios de volatilidad, a la vez que el diferencial de la rentabilidad de la deuda de estos países se ha estrechado con respecto al bono alemán, sobre el que se calcula la prima de riesgo. De hecho, España se ha mantenido al margen de la hornada de países que han visto disparada su deuda durante las últimas jornadas a máximos de dos décadas, en contraste, por ejemplo, con la situación vivida en Francia o Estados Unidos.
Descartan los temores de recesión
En conjunto, el informe arroja una visión positiva por parte de los gestores en un escenario dominado por tipos de interés más altos, pero sin recesión. En este sentido, un 35% espera que el crecimiento se acelere en los siguientes meses, mientras que el 97% descarta por completo una recesión de aquí a un año, el porcentaje más alto desde 2007. Pese a ello, se observa una división latente entre quienes defienden una moderación de la inflación influido por la caída de los precios energéticos (53%) y quienes avistan un ‘shock’ en los precios energéticos (41%).
El escenario viene respaldado por el potencial alcista del Beneficio por Acción (BPA) futuro de Europa que se proyecta para los siguientes cuatro trimestres. De hecho, tres de cada cuatro consideran que las revisiones al alza de las previsiones de ganancias serán el catalizador de las nuevas subidas que se esperan en el mercado. En conjunto, el sentimiento hacia la renta variable se mantiene sólido: un 53% espera que las bolsas suban en los siguientes tres meses, con un potencial alcista del 5,7%.
Todo ello, en un escenario en el que el 56% prevé que el Banco Central Europeo (BCE) eleve los tipos de interés. En este sentido, más del 41% citan como el factor más probable que desencadene una corrección en las bolsas unos bancos centrales más restrictivos. Ahora bien, a pesar de que casi la mitad confía en que la bolsa europea supere a la estadounidense, la asignación global de activos sigue favoreciendo a Estados Unidos.
