Publicado: enero 6, 2026, 1:07 am
Cuatro días antes de que la nueva presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aterrizara en el aeropuerto de Barajas, el ex ministro de Transportes José Luis Ábalos envió a Pedro Sánchez un mensaje donde le anunciaba su llegada a España. Delcy «viene en privado y quiere verme discretamente como continuación del encuentro que tuve con el ministro de Comunicación (que es su hermano). La gestión que acordamos en favor de las empresas españolas ha permitido que Duro Felguera haya cobrado una importante deuda». El presidente del Gobierno contestó a su entonces mano derecha (ahora en prisión por pertenencia a organización criminal) con un directo «bien».
Esos mensajes fueron interceptados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el marco del denominado caso Koldo y arrojaron algo de luz sobre la estancia fugaz que la ex número dos de Nicolás Maduro protagonizó la madrugada del 20 de enero de 2020 y que el Ejecutivo, a día de hoy, ha rehusado a explicar con transparencia. De hecho, el Gobierno nunca ha aclarado los términos de aquella visita que iba a prolongarse durante días.
Fue EL MUNDO, el medio de comunicación que desveló el 15 de abril de 2024, las imágenes exclusivas de Ábalos en la pista del aeropuerto de Barajas la noche del Delcygate. La dirigente chavista, muy próxima al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, aterrizó de madrugada un vuelo privado de la empresa Sky Valet -modelo Falcon 900, matrícula TC-AKE y perteneciente a una compañía turca-, en la denominada terminal ejecutiva de Barajas. Iba acompañada de cinco miembros del régimen venezolano.
Rodríguez tenía prohibido pisar territorio de la Unión Europea y, pese a ello, el también ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, con la imprescindible colaboración del empresario Víctor de Aldama, organizó la estancia de la dirigente chavista en Madrid: visitas al médico, citas con empresarios y cenas estratégicas en la capital que se frustraron en el último momento.
Aldama aseguró en el Tribunal Supremo haber alquilado un piso en Madrid para que la dirigente chavista se hospedara entre el 16 y el 23 de enero de 2020. También contó que Sánchez tenía previsto cenar con Delcy Rodríguez durante su estancia en la capital. Junto al presidente del Gobierno, iban a acudir a esa cena varios ministros como Fernando Grande Marlaska, Teresa Ribera (ahora comisaria europea), Salvador Illa (ahora presidente de la Generalitat de Cataluña), María Jesús Montero y el propio Ábalos, en la actualidad interno en la cárcel de Soto del Real (Madrid) a la espera de juicio.
El empresario, miembro de la trama corrupta, que decidió colaborar con la Justicia, también confesó que el ministro de Interior creó una «zona de seguridad» en el aeropuerto de Madrid para que Rodríguez pudiera pisar suelo europeo, es decir, el espacio Schengen pese a la taxativa prohibición europea.
Otro de las cuestiones sin aclarar a día de hoy es que contenía el abultado equipaje -decenas de maletas- que la dirigente chavista trajo a España.
Mensajes enviados por Koldo a Delcy el 5 de octubre de 2021
Desde aquel 20 de enero de 2020, distintos miembros del Gobierno han esquivado dar explicaciones de la visita fugaz de la nueva presidenta de Venezuela y cuando lo han hecho han dado versiones confusas y vagas del motivo por el que Delcy Rodríguez logró aterrizar en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
«En el Delcygate, el único que no tenía que estar allí era mi padre. Mi padre se limitó a cumplir una orden directa por parte del presidente del Gobierno de que fuera al aeropuerto de Barajas. No se hizo nada sin que lo supiera el presidente. Nadie sabía entonces que esta señora (Delcy Rodríguez) no tenía permitida la entrada en la Unión Europea. Estaban todos convencidos de que era otro viaje más. Hasta que se dieron cuenta cuando ya venía para España y saltaron las alarmas. Y mandaron a mi padre a evitar ese puto conflicto. Iba a ser un conflicto internacional tremendo» dijo en una entrevista con EL MUNDO, Víctor Ábalos, hijo del ex ministro de Transportes.
Además, la instrucción del caso Koldo ha puesto de relieve que la trama corrupta integrada por Ábalos y su ex asesor Koldo García siguió en contacto con la entonces vicepresidenta de Venezuela dos meses y medio después de que Sánchez le obligara a abandonar el Ministerio de Transportes. Así lo reflejan dos conversaciones, fechadas los días 3 y 5 de octubre de 2021, en las que Koldo insistió a Delcy Rodríguez en la necesidad de que se comunicasen por un canal distinto y donde incluso llegó a pactar un encuentro con ella. «Cuando pueda la llamo por otro medio y decirle que gracias estaré el jueves ahí para cuando usted me pueda recibir», le anunció la mano derecha de Ábalos. Aquellos whatsapps mostraron la cercanía con la vicepresidenta del Ejecutivo venezolano que encabezaba Maduro.
– Koldo García: Muy buenas vicepresidenta perdón que la moleste soy Koldo.
– Delcy Rodríguez: Hola K
– K. G: Hola señora. Cuando pueda la llamo por otro medio y decirle que gracias estaré el jueves ahí para cuando usted me pueda recibir.
-D.R: Bien K.
– K.G: Gracias. Perdone que me exprese mal cuando pueda usted la llamo!!! perdón el error !!!
– D.R: Sisi. Estoy en un acto ahorita [y le envía una foto]
– K.G: Mil gracias . Yo espero todo lo que usted me diga.
– D.R: Perfecto.
Dos días después, el 5 de octubre de 2021, Koldo García vuelve a ponerse en contacto con la número dos de Nicolás Maduro.
K.G: Muy buenas perdone que la moleste la puedo llamar son dos minutos.
Delcy Rodríguez no contestó y el hombre de confianza de Ábalos le escribió con insistencia. «La llamo por otro medio (…) Cuando me diga (…) La escribo desde otro sitio».
Los motivos que pudieron llevar a la ex vicepresidenta de Venezuela a concertar una cita con un personaje como Koldo García -quien también se encuentra en prisión en estos momentos- aún no han podido ser aclarados por la Justicia. Sin embargo, los investigadores de esta macrocausa de corrupción tienen cada día que pasa mayor convicción de que Venezuela y el régimen chavista ejercieron una influencia clave en la organización criminal que operó desde las entrañas del Gobierno de Sánchez.

