Publicado: marzo 29, 2025, 7:07 am

Aitor Esteban Bravo (Bilbao, 1962) envolvió de liturgia nacionalista su adiós a 21 años en las Cortes Generales de España. Su «Gora Euskadi Askatuta» adelantaba el eslogan reivindicativo de una «Euskadi libre» que cierra cada mitin político del PNV. Un hábito que alimenta el barniz independentista de la generación de dirigentes vascos que lideraron Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar y que ahora dejan en manos de Esteban una «renovación ordenada» exprés. Desde su viva a la Euskadi libre hasta su primer examen ante las urnasen la primavera de 2027, Aitor Esteban solo tiene 25 meses. Un estrechísimo margen de tiempo para reinventarse a un PNV que ex cargos públicos definen como un «Titanic a la deriva». Pese a su dilatada experiencia política, Esteban ha permanecido teóricamente al margen de la gestión interna de una organización con 22.000 afiliados agrupados en una red de casi 250 batzokis en los que imperan los lazos familiares. Esteban se enfrenta desde mañana domingo a una misión imposible con cuatro retos hercúleos.
PEGAR UN PARTIDO ROTO
Desde el 24 de noviembre de 2023 hasta el 6 de febrero de 2025 (14 meses), el PNV ha vivido bajo la tensión del enfrentamiento por una renovación traumática. La decisión de abortar la continuidad del lehendakari Iñigo Urkullu cuando se encontraba en el cénit de su trayectoria institucional provocó la primera división entre las bases. En el relevo de las direcciones territoriales las candidaturas críticas de David Salinas-Armendariz en Vizcaya y de Gorka Urtaran en Álava visualizaron el descontento de cuadros y militantes nacionalistas con la dirección de Ortuzar. La victoria de los oficialistas Iñigo Ansola, Jone Berriozabal y María Eugenia Arrizabalaga dejó heridas internas. «Hubo hasta ruptura de parejas y de cuadrillas en Álava», apuntan afiliados críticos. La renovación de las direcciones territoriales finalizó el 20 de noviembre con un sabor agridulce para el Euzkadi Buru Batzar (EBB). Lo que entonces muy pocos imaginaban era que la cizaña interna llegaría hasta la planta noble de Sabin Etxea y tendría como protagonistas a un Andoni Ortuzar enfrentado con su portavoz en el Congreso Aitor Esteban. Desde que Esteban insinuara a Susana Grisso su intención de competir por la presidencia del PNV hasta que el 6 de febrero Andoni Ortuzar arrojara la toalla, los militantes del PNV se vieron sometidos a una inesperada guerra cainita en la que ganó Ortuzar por 114 batzokis a los 73 de Esteban. La sombra de la división empujó a Ortuzar al mal menor de la renuncia. Esteban apelará en su debut como presidente en el Atano III a la «unidad» pero necesitará volcarse en los perdedores de este proceso traumático. Ortuzar ha evitado en una entrevista concedida al diario nacionalista Deia reconocer como «amigo» a Esteban pero ambos protagonizarán un abrazo ante los casi 1.3000 afiliados que llenarán el aforo del frontón donostiarra.
SALTAR DESDE EL TRAMPOLÍN INSTITUCIONAL
Esteban activará antes del próximo verano la maquinaria electoral del PNV como ya lo han hecho EH Bildu en su congreso de Pamplona y el PSE-EE de Eneko Andueza con el respaldo expreso del PSOE del presidente Pedro Sánchez. La dirección nacionalista utilizará ya este liderazgo institucional en los instantes previos a la ceremonia del relevo entre Ortuzar y Esteban. En un acto partidista, el PNV hará desfilar ante los medios de comunicación a dos alcaldes, los tres diputados generales vascos, los presidentes de los parlamentos de Euskadi y de Navarra y el lehendakari Imanol Pradales. Una exhibición de poder puesta al servicio de El Partido con el doble objetivo de constatar la ansiada unidad interna y de mostrar la disposición del nuevo PNV a servir a los ciudadanos. «Tenemos que remarcar nuestro liderazgo como lo está haciendo Imanol desde Lehendakaritza», aseguran dirigentes del PNV en Álava. Un objetivo que ha estado a punto de saltar por los aires con la polémica sobre la conexión la Alta Velocidad de la Y vasca con Pamplona. Para evitar que la bronca institucional entre el PNV de Guipúzcoa (que defiende la conexión por Ezkio-Itxaso) y el de Álava (partidario de unirla por Vitoria) dividiera la Asamblea General se aprobará una ponencia que solo reclama celeridad con las dos opciones abiertas.
GESTIONAR LAS PENSIONES VASCAS
Aitor Esteban regresa a Euskadi sin lograr cambiar la Ley de Secretos Oficiales -una de sus obsesiones- pero con la convicción de que podrá engrasar desde la presidencia del PNV el traspaso de las 20 materias que el Gobierno vasco reclama para cerrar el Estatuto de Gernika. La joya de la negociación es la transferencia del régimen económico de la Seguridad Social que ya está en la documentación que se intercambian el ministro Víctor Ángel Torres y la consejera vasca María Ubarretxena. PNV, Bildu y el PSOE vasco se unieron el pasado jueves para reclamar que Euskadi gestione el pago del desempleo. La Seguridad Social vasca es un anhelo que el PNV detalló en su Asamblea General celebrada en Pamplona en 2016.
PACTAR CON EL PSOE Y BILDU EL NUEVO ESTATUTO
Aitor Esteban hereda de Andoni Ortuzar un principio de acuerdo con EH Bildu y con el PSOE vasco para acelerar la elaboración y aprobación de un nuevo estatuto vasco. El tiempo apremia. La cuenta atrás la marca la legislatura de Sánchez porque los dos partidos nacionalistas y el socialista Eneko Andueza quieren que lo aprobado en el Parlamento Vasco sea ratificado con rapidez por el Congreso de los Diputados. Ortuzar, en sus últimas declaraciones, ha asegurado que se ha generado «suficiente confianza» entre los tres partidos aprobar «cosa razonablemente buena para todos». Esteban tendrá que rematar ese pacto en el que Euskadi será reconocida como una «nación».
El ‘nuevo’ PNV
RENOVACIÓN TERRITORIAL. La dirección de Ortuzar anticipó la renovación de sus liderazgos provinciales en un proceso sin opciones para las candidaturas alternativas. Iñigo Ansola (Vizcaya), Jone Berriozabal (Álava), María Eugenia Arrizabalaga (Guipúzcoa), Peio Hualde (Navarra) y Pantxoa Bimboire (Iparralde) fueron los primeros burukides elegidos.
DIRECCIÓN PACTADA. Los ocho nuevos dirigentes del Euzkadi Buru Batzar (EBB) que serán ratificados por la Asamblea General fueron pactados por los equipos de Ortuzar y Esteban y lograron el respaldo de las bases: Andoni Busquet, Joseba Díez Antxustegi, Ion Gambra, Maitane Ipiñazar, Miren Martiarena, Markel Olano, Javier Ollo y Manu Tejada.