Publicado: abril 9, 2026, 12:07 pm

La empresaria Carmen Pano, investigada en el caso Hidrocarburos, ha ratificado este jueves en su declaración ante el Tribunal Supremo que acudió en dos ocasiones a la sede del PSOE, en Ferraz, a entregar un total de 90.000 euros en metálico.
«Se hicieron dos pagos de 45.000 cada uno. La primera vez fui en un taxi y la segunda vez acompañada de Álvaro García. Me estaban esperando nada más salir del ascensor, un señor en la segunda planta», ha indicado. «No sé para quién era ese dinero ni a qué correspondía ese dinero […] Yo digo cómo sucedieron las cosas. Eran billetes de 50 y de 100 y siempre el mismo modus operandi. El dinero se metía en una bolsa de plástico blanca, luego ese dinero se doblaba la bolsa y se metía en una bolsa de papel de color marrón».
«¿Quién le entregó el dinero para que lo llevara al PSOE?», ha querido saber el fiscal jefe de Anticorrupción. «Víctor de Aldama», ha indicado la testigo, si bien este acusado ha negado haberle entregado dinero a Pano con ese objetivo.
Con su declaración, la empresaria confirma lo que había declarado poco antes Álvaro Gallego, amigo y chófer ocasional de la empresaria, a la que, según su declaración, trasladó en una ocasión a la sede socialista para que entregara una bolsa con dinero.
«Era una bolsa de plástico transparente dentro de otra con asas de color marrón. Ahí había dinero. No sé cuánto, pero se veía dinero. Había tacos de billetes», ha asegurado Gallego, el primero en comparecer este jueves en el juicio por el caso Koldo.
El testigo ha declarado que sucedió a finales de 2020, cuando la trama investigada en el caso Hidrocarburos andaba intentando obtener una licencia para operar a través de la sociedad Villafuel. Escuchó que eso «iba a costar 600.000 euros». La mañana de la visita a Ferraz comenzó en la casa de Pano, a la que había llegado con una bolsa de dinero «un emisario» de Claudio Rivas, pieza clave de la trama de los hidrocarburos.
La propia Pano ha explicado que Rivas le hacía transferencias a cuentas de sus empresas. Ella sacaba dinero en efectivo en el banco y lo llevaba a Aldama, siempre por instrucción de Rivas. En dos ocasiones el recorrido siguió hacia Ferraz.
«En la segunda ocasión es cuando Aldama me dice que el día anterior faltaban 10.000 euros, bastante enfadado. Yo le llevo los 10.000 que faltan y es cuando me dice si puedo hacerle el favor de llevar ese dinero a la calle Ferraz. Yo le digo que es la última vez que le hago este tipo de favores». También ha confirmado que sabía que estaba llevando 45.000 euros en cada ocasión. «Era yo la que sacaba el dinero».
Su relato coincide con el del chófer en lo que se refiere a la segunda visita a la sede del partido. No le dijeron qué iba dentro de la bolsa, pero él lo vio. «Sí, vi una bolsa transparente con dinero. Lo que vi es porque lo quise ver, porque miré de reojo. Si no, no me dicen si es dinero o caramelos».
Él dejó a Pano en la calle Ferraz. «Ella cruzó la calle y salió sin la bolsa. Yo no sé a quién se la entregó», ha dicho el testigo, como, que en febrero ya explicó el episodio en la Audiencia Nacional, que investiga el caso Hidrocarburos.
Gallego también ha declarado que en las mismas fechas de la visita a Ferraz trasladó al Ministerio de Industria a los investigados Pano y Rivas, que estaban gestionando la nueva licencia para Villafuel. En esas gestiones participó inicialmente Koldo García. Pano lo ha confirmado cuando le ha llegado el turno de testificar.
Un chalé para el ministro
La entrega de dinero en Ferraz no se examina en este juicio del Supremo, pero sí otro episodio por el que Pano ha sido preguntada: el chalé en La Alcaidesa (Cádiz) que supuestamente la trama compró para el ex ministro José Luis Ábalos.
«La decisión de la compra la toma Claudio Rivas. Primero como inversión y luego comprobamos que era para el señor Ábalos. Porque Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el señor ministro quería una casa».
Se firmó un contrato de alquiler de cinco años con opción a compra para el ministro, pero las cosas no salieron bien. Dejó de ser ministro y la licencia para la operadora de hidrocarburos no llegaba, así que Rivas ordenó echar al ministro, que se resistió pero acabó dejando el chalé.
El fiscal jefe ha querido que todo le quedara muy clarito al tribunal: «La compra del chalé de La Alcaidesa es la respuesta a esa petición del ministro?» «Sí». «¿Era una compra con la finalidad de servir de regalo o contraprestación de Claudio Rivas a José Luis Ábalos?». «Sí». «¿Por su mediación para adquirir la condición de operadora de hidrocarburos?». «Sí».
