Publicado: enero 8, 2026, 5:07 pm

El mandato de Pedro Sánchez está dejando una reguera de momentos inéditos. Uno de ellos ha sido la reunión en La Moncloa con Oriol Junqueras, líder de ERC, inhabilitado por la condena del procés y amnistiado por el gobierno de coalición. El mandatario independentista se ha reunido durante algo más de una hora con el jefe del Ejecutivo. A su salida ha anunciado un acuerdo para la «financiación singular» de Cataluña que supondrá que esta comunidad ingrese 5.000 millones más -unos 4.700 millones-, respetando el principio de ordinalidad en la financiación de Cataluña: «Si Cataluña es la tercera que más aporta, tiene que ser la tercera que más recibe», ha justificado Junqueras.
La materialización de esta «financiación singular» para Cataluña es uno de los compromisos que los socialistas habían adquirido y que Hacienda había ido dando largas. Ahora, ante la exigencia de los independentistas, cuyo apoyo necesita Sánchez, y la debilidad política y parlamentaria de La Moncloa, el presidente del Gobierno ha decidido pulsar el botón. Así, está previsto que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presente este viernes los detalles del nuevo modelo de financiación autonómica bajo el que el Ejecutivo quiere camuflar esta cesión a los independentistas.
Precisamente esta nueva financiación pone en un brete a Montero, candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, y a Pilar Alegría, ex portavoz del Gobierno, y candidata en Aragón.
Porque aunque Junqueras ha anunciado un acuerdo, éste ahora debe pasar por el Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades Autónomas y después debe ser sometido a votación en el Congreso, toda vez que supone una modificación de la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). Y ahí será clave el voto de, por ejemplo, Junts, pese a que La Moncloa ya despliega la estrategia de querer poner la presión en el PP, toda vez que gobierna el mayor número de regiones. «Debería apoyar la propuesta de reforma que garantiza más recursos para todas las comunidades autónomas».
En el Gobierno evitan hablar de «financiación singular» para Cataluña y engloban esta nueva cesión a los independentistas en el marco de una reforma prometida por Sánchez en la Conferencia de Presidentes y bajo el planteamiento de que todos los territorios van a recibir más dinero. «El Gobierno de España pone sobre la mesa una propuesta que soluciona las carencias del sistema actual y cumple con lo prometido a todos los españoles: garantizar más recursos para todas las comunidades», exponen fuentes gubernamentales.
El planteamiento estriba en hacer pasar una cesión de los independentistas para seguir en el barco de la gobernabilidad de Sánchez como una decisión de aumentar ahora los recursos de las comunidades. El mismo camino que se siguió con la condonación de la deuda: se pactó con los independentistas catalanes tras plantearlos estos como una exigencia y después se hizo extensiva al resto de territorios para difuminar el privilegio.
Es un «nuevo sistema, donde todos los territorios recibirán más transferencias, para reforzar el Estado del Bienestar», señalan en el Ejecutivo. «El Gobierno progresista quiere más sanidad pública, más educación pública, más ayudas a la ciudadanía y para eso necesitamos comunidades mejor financiadas».
En la reunión lo que no se ha acordado es que Cataluña recaude el IRPF y eso lleva a ERC a no garantizar su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, tampoco a los de la Generalitat de Cataluña. Esto es, los independentistas exigen el cumplimiento de todo lo pactado para empezar a negociar. La Moncloa buscaba un colchón de estabilidad con los republicanos, pero de momento deberá esperar. Se queda a medias. ERC sigue a su lado, pero con la lista de deberes en la mano.
«La cuestión de la recaudación del IRPF es una cuestión pendiente», ha constatado Junqueras en declaraciones a los medios en el parking aledaño al complejo presidencial. «Para que se den las condiciones para negociar los Presupuestos es necesario un acuerdo en el modelo de financiación y es necesario también un acuerdo en el modelo de recaudación». Eso sí, Junqueras sí ha querido dejar el mensaje de que ellos quieren que haya cuentas públicas, en Madrid y Cataluña, pero que para eso el PSOE tiene que cumplir lo firmado. ERC se posiciona igual que Junts: cumplir antes de avanzar.
Según el acuerdo de investidura entre ERC y el PSC para ungir a Salvador Illa presidente de Cataluña, el fisco catalán debía gestionar ya la totalidad de este impuesto en la campaña de la Renta de este 2026, pero Junqueras acabó aceptando que se retrasase la aplicación de este punto para dar tiempo a la Hacienda catalana a muscularse con más recursos humanos, dado que actualmente tiene unos 850 trabajadores, frente a los 4.400 de la delegación de la Hacienda estatal en Cataluña.
«Si hay diversas provincias que son capaces de recaudar todos los impuestos, no se me ocurre ninguna razón por la cual en este caso Cataluña no pueda recaudar al menos uno de ellos», es el envite que ha lanzado Junqueras.
