Publicado: marzo 17, 2026, 5:08 pm

Indra se convierte en el ‘farolillo rojo’ de la bolsa española. Los títulos de la compañía de defensa corrigen más de un 4,1%, hasta los 57,1 euros por acción, ante el posible cese inminente del presidente de la compañía, Ángel Escribano. El mercado castiga a la cotizada, que ha llegado a caer más de un 7% en algunos momentos de la sesión, ante los rumores que apuntan a que el Gobierno habría pedido su dimisión. El Estado es el mayor accionista del grupo a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con una participación del 28%.
La petición de cese «inminente» llegaría con la posible operación de Indra con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en la mesa. Esto ha suscitado el rechazo en el seno del Ejecutivo al suponer un posible conflicto de interés,, dado que EM&E un 14,3% de Indra y es el segundo mayor accionista. Además, Javier Escribano, hermano del presidente de Indra, forma parte del consejo de administración de la firma en representación de EM&E.
Según publica ‘El Confidencial’, el Ejecutivo quiere que la salida de Ángel Escribano sea efectiva antes del próximo 25 de marzo, cuando está prevista la celebración del consejo de administración. De producirse, la salida podría llevarse a cabo este mismo viernes con el mercado ya cerrado. Sin embargo, la decisión no afecta al actual consejero delegado, José Vicente de los Mozos, que se mantendría en el puesto. Ángel Escribano defiende que se mantiene «totalmente» al margen de la operación EM&E, dado que el proyecto se gestó antes de su llegada a la compañía.
Javier Cabrera, analista de XTB, explica que ya había fuertes rumores de un deterioro de las relaciones entre el presidente de Indra y el Gobierno y ahora esta situación acentúa la incertidumbre dentro de la compañía, ya que el mercado suele valorar negativamente la «injerencia política». El analista de ODDO BHF, Nicolas David, que valora en una posición neutral a Indra, califica a Escribano como un líder «competente», «capaz de transformar la empresa en un líder europeo de defensa».
«El Gobierno podría estar simplemente presionando a Escribano para que acepte los términos impuestos en el acuerdo de EM&E, en lugar de buscar su destitución directa», sostiene, al tiempo que advierte de que la situación «refleja un clima difícil en la cúpula del grupo» y arroja una visión «muy negativa» sobre la gobernanza de Indra, que ya se vio inmersa en una crisis interna en 2022.
En opinión de Marco Vitale, de Mediobanca, la caída experimentada es «exagerada». «El cese de Escribano desvelaría la intención de Moncloa de acelerar el acuerdo con EM&E, pacto que posicionaría a Indra como líder en defensa nacional en un contexto de creciente gasto en defensa», apunta. Tras esta corrección, la revalorización anual cae hasta el 17,6%, lejos de los avances registrados en ‘El Dorado’ 2025. El esplendor de la industria de defensa en bolsa ha comenzado a perder peso a medida que los inversores buscan pruebas de que el mayor gasto militar se traduce en un crecimiento significativo de los beneficios.
A pesar del conflicto en Oriente Próximo, la guerra en Ucrania y el aumento de la inversión por parte de los Estados, la cotización de estos valores sigue estancada desde mediados de enero con las OPAs paralizadas. El freno en las valoraciones se produce tras duplicar su precio y alcanzar un máximo histórico a principios de 2026. Si bien repuntó brevemente con los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, desde entonces, los analistas advierten de que se encuentra atrapado entre un mayor gasto militar (los presupuestos de defensa de la UE han aumentado un 63% desde 2020) y una venta masiva en los mercados financieros. El Stoxx Europe Total Market Aerospace & Defense cotiza en estos momentos sobre los 2.840 puntos, prácticamente plano desde los 2.755 puntos en los que cerró en 2025.
