Publicado: marzo 18, 2026, 3:21 pm
Exhibición del Barça en el Camp Nou para llevarse el billete a los cuartos de final y meter miedo a Europa. Una brutal goleada endosó el conjunto culé al Newcastle en su visita a Barcelona, para alejar las dudas de la ida y dejar muy claro que va con todo a por una gloria europea que se le resiste desde hace más de una década.
Plantaron cara los de Eddie Howe todo lo que les permitió el equipo de Flick, básicamente hasta que se activó el ‘modo apisonadora’ en el conjunto culé. La raíz fue un penalti en el último minuto —reviviendo la pesadilla del St. James’ Park— que también transformó Lamine Yamal para llevar al Barça por delante al descanso. Hasta ahí llegaron las opciones de un Newcastle que al volver de vestuarios fue otro.
Y es que los ingleses entraron mucho más enchufados. Aunque esa mordiente les sirvió para meter al Barça en su área… y para nada más. Porque la primera clara que tuvo el cuadro culé, fue para dentro. Un castigo a un resbalón de Burn que Raphinha clavó cruzado en la cepa del palo izquierdo.
Empezaba a encarrilarse la eliminatoria. Pero la alegría duró menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Porque a los de Flick les condenó su gran asignatura pendiente esta temporada, la falta de contundencia en defensa, y Elanga empató solo 10 minutos después, aprovechando una salida a medias de Joan García. Uno a uno en el marcador.
El preámbulo de un ‘tira y afloja’ en toda regla. Porque, prácticamente después de sacar de centro, el Barça botó un córner y la pizarra de Flick hizo el resto para que Bernal volviese a poner por delante a los culés. Y a los cinco minutos, Lamine Yamal se equivocó, con un taconazo cerca del área, y dejó en bandeja el empate al Newcastle, con Elanga completando su doblete.
Perdonó el ’10’ justo antes del descanso, a puerta vacía, y parecía que el duelo se iba con las tablas al descanso. Pero, como un déjà vu de la ida, la primera parte se decidió desde los once metros. Un agarrón de Trippier a Raphinha, que no dejó al brasileño llegar al remate en una ocasión clara en el segundo palo, terminó con una llamada del VAR. Y el colegiado señaló penalti. Otra vez asumió la responsabilidad Lamine Yamal. Y otra vez no le pesó para ponerla en la red, con algo de fortuna, pues Ramsdale llegó a rozarlo.
La igualdad del primer tiempo, más allá del 3-2, invitaba a pensar que al Barça le costaría cerrar la eliminatoria. Ni mucho menos. Salió decidido a sentenciar antes de llegar al minuto 90… e hizo mucho más. En un cuarto de hora de segunda parte, ya había puesto el 6-2 en el marcador, con una lesión entre medias de Tonali que hizo mucho daño al Newcastle. Golpeó primero Fermín, sin compasión en el mano a mano. Justo después, Lewandowski, con un gol de ‘9’ al rematar un córner en el segundo palo. Y, casi sin haber terminado de celebrar, el polaco firmó el doblete para confirmar que le queda mucho fútbol, midiéndose a Ramsdale tras un jugadón de Lamine y haciendo el sexto.
La eliminatoria estaba sentenciada y el Newcastle, hundido. Una sombra del equipo que había empezado la primera parte y que regaló el séptimo a Raphinha, que no perdonó para completar la fiesta blaugrana y darse cita con el Atlético de Madrid –al que ya va avisando de lo que se le puede venir tras lo que pasó en la Copa del Rey– en los cuartos de final.
