Publicado: junio 11, 2026, 12:07 pm

Primer CIS en medio de los casos de corrupción que acechan al PSOE y tienen tambaleando al Gobierno de Pedro Sánchez. Primer CIS después del «shock» por la imputación del ex presidente Zapatero y de las revelaciones sobre las cloacas de Ferraz con las maniobras de Leire Díez y Santos Cerdán. El organismo que dirige José Félix Tezanos asume un fuerte impacto de estos dos escándalos en la intención de voto del PSOE y en el estado de ánimo de los españoles. El Partido Socialista cae a plomo 4,9 puntos porcentuales en apenas tres semanas. En cambio, el PP aprovecha esta crisis para anotarse una subida de 2,2 puntos.
A pesar de todo esto, y en contra de lo que dicen todos los estudios demoscópicos privados desde hace mucho tiempo, el barómetro de junio del CIS mantiene al PSOE como el partido más votado por los españoles. Ahora le da un 31,3%. El PP continuaría siendo segundo con un 27,1%. A partir de ahí, Vox es tercero con 15,8% y ya, a mucha más distancia por detrás, aparece Sumar con un 6,4%.
Este CIS de junio tenía especial morbo precisamente por saber cómo iba a impactar en la encuesta de Tezanos los casos de corrupción del PSOE. Y es que, las encuestas del barómetro de mayo se cerraron el día antes de que un juez de la Audiencia Nacional imputara al ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias y otros delitos relacionados con el rescate de Plus Ultra y otras actividades privadas. Sin haber asimilado el tremendo golpe que supone la investigación al principal referente político y moral de Sánchez, una semana después se conocían los avances judiciales sobre las cloacas del PSOE, en la que Santos Cerdán, ex secretario de Organización y ex mano derecha de Sánchez, y Leire Díez encabezaban una presunta trama corrupta para hostigar y desacreditar a jueces, fiscales, la Guardia Civil y periodistas para boicotear los casos de corrupción que asedian al PSOE y, con ello, proteger al presidente del Gobierno.
El veredicto del CIS es contundente. El daño para el PSOE es demoledor hasta en su encuesta favorita y anticipa un calvario para Sánchez porque a la investigación a Zapatero le queda mucho. Para empezar, el ex presidente declara ante el juez la próxima semana.
Al cierre de la campaña electoral en Andalucía, el CIS estimaba una intención de voto del 36,2%. Hoy es prácticamente cinco puntos menos, y eso que los últimos coletazos del caso de Leire Díez sobre las reuniones de la «fontanera» del PSOE con la directora de la Guardia Civil y Fiscalía General del Estado no han tenido reflejo.
La encuesta señala al PP como el principal beneficiado de los escándalos de corrupción del PSOE, sin embargo, Alberto Núñez Feijóo apenas crecería 2,2 puntos, cuando Sánchez pierde 4,9. No es ni la mitad. Según Tezanos es porque hay otras fuerzas de izquierdas que recogen a esos votantes o porque hay un grupo de electores que por ahora se marcha a opciones abstencionistas o de descontento. El voto en blanco subiría del 0,9% al 1,2%.
En mayo, el PP estaba en el 24,9% de los votos según el CIS. Ahora estima que está el 27,1%. Si se abre un poco más la mirada, desde el barómetro de abril habría crecido en 3,5 puntos.
Este clima de corrupción y descontento con el PSOE no está beneficiando a Vox, según Tezanos, porque pierde cuatro décimas respecto al resultado que le daba en mayo. Entonces sí que el CIS calculaba que el partido de Santiago Abascal estaba en una dinámica de ascenso claro (un punto y medio más que en abril). Ahora, en cambio, se ha frenado en seco y retrocede.
Llama la atención la subida de Sumar. Gana siete décimas respecto al barómetro de mayo y eso viene a indicar que el socio minoritario es la opción escogida por algunos para seguir votando a la izquierda. Son votos que bien salen del PSOE o que bien de Sumar y que ahora regresan tras un periodo en el que se habían ido.
El ascenso de Sumar es llamativo porque este espacio político está sumido en una fuerte crisis. Sin líder, sin nuevo nombre, con problemas en las elecciones que se presentan y con muchas dudas alrededor del proyecto. En todo caso, ha sido muy discutida su posición respecto a los casos que afectan del PSOE porque ha mostrado un apoyo incondicional a Sánchez, ha secundado las teorías conspirativas y ha tenido una respuesta tibia ante la corrupción. Algo que le ha valido críticas internas y externas.
De igual modo, la encuesta da una ligera subida de Podemos. El partido morado alcanza el 2,8% de los votos con tres décimas más de mejora respecto al mes anterior. Sigue una trayectoria ascendente.
En el duelo de partidos nacionalistas e independentistas, ERC le gana el pulso con claridad a Junts. Los republicanos logran un 1,9% frente al 1% de Puigdemont. En Euskadi es EH Bildu quien se impone al PNV: 1,2% contra un 0,6%. Por su parte, el BNG está en el 1%.
Subidón de la corrupción: es el cuarto problema
En cuanto a las preguntas de la encuesta, Tezanos no ha considerado de interés pulsar la opinión de los españoles sobre los casos de corrupción o sobre la viabilidad de la legislatura tras estos escándalos. Ha optado por preguntar, entre otros temas, por el eclipse solar del 12 de agosto.
No obstante, hay un indicador claro que demuestra la alarma social que se ha generado entre los ciudadanos. La corrupción se ha situado ahora como el cuarto problema para los españoles. Es una subida muy fuerte porque hace tres semanas era el décimo.
En números. Un 18,4% de encuestados señala la corrupción y el fraude entre los principales problemas. Es una cifra que dobla la del barómetro de mayo, cuanto era de un 9,1%. Y por entonces ya se conocían aspectos del caso Leire Díez y otros escándalos como los que afectan a José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García.
